Al
principio del verano, allá por el mes de junio dejé mis salidas en un punto
apasionante (para mí): la conexión entre el camino ibérico del Barranc de Grifo
con las carriladas que me enseñó Sergio, conocedor con detalle de la zona, en
los alrededores de la planta de Els Cremats. Pronto volveré al
paraje y trasladaré aquí mis pesquisas. En concreto me dejó sobre ascuas el final del camino íbero en el interior del Barranco del Grifo en los alrededores
del acueducto sobre el viejo camino a Monforte.
Se llega a un punto en el que
sería materialmente imposible que las carriladas siguieran por el fondo del
barranco en dirección a Elche porque el modelado del agua y un lomo de arenisca complican la
continuidad del trazado.
Llamó mi atención un camino de tierra que sale del
cauce para regresar a él transcurridos unos 500 ó 600 m. una vez superadas las
dificultades, sin otra utilidad aparente. Para quienes no se sitúen diré que el
Barranco del Grifo y el de San Antón confluyen pasado el campo de fútbol y la
resultante se dirige a La Alcudia; en consecuencia no resulta descabellado
pensar en una vía de acceso a lo largo de su recorrido hasta la ciudad íbera (a
esta altura cualquier salida a la derecha te lleva al Barranco de San
Antón).
Durante todo el verano he
estado pensando que había que ir y buscar huellas del viejo camino íbero a
partir de la reentrada del camino de tierra. Aprovechando uno de los escasos
días suaves de este verano inclemente, el 2 de septiembre decidí retornar a ese
punto. He de decir que las huellas encontradas son poco consistentes (aunque
haberlas, haylas, y lo veremos otro día) en especial porque inmediatamente se
llega a dos infraestructuras hidráulicas contemporáneas destinadas a retener
los arrastres y convertir el barranco en tierra cultivable, con lo que se
pierde el lecho original con un montón
de tierra encima. La incógnita, tanto del camino de tierra como de la existencia
del camino íbero tras el lomo de arenisca, queda para los arqueólogos.
 |
| Al fondo, tras la palmera la loma de arenisca |
 |
| Detalle de la 2ª presa. Al fondo la 1ª |
 |
| Detalle 1ª Presa y estribo |
Las
presas citadas se mencionan en un artículo que incluí en una entrada en la prehistória
del blog:
Obras de desvío y conducción de aguas de avenida en el Término Municipal de Elche / Ramón Ires Más,Santiago Camarasa Segura, Francisco Ides Más
Barranco del Grifo
En este barranco, dos han sido las obras encontradas, muy juntas y sin
embargo de distinta misión. (5b) es una típica obra de desvío de aguas de
avenida, con un azud de planta circular y escasas trazas de la boquera, sobre
la margen derecha. Azud y canal (5b)(5a) se encuentra pocos metros aguas arriba
de la anterior, y no es como las demás, ni estructural ni funcionalmente. Se
trata de una presa de planta circular y más de cuatro metros de altura con una
considerable sección escalonada, y recios estribos laterales de apoyo
construida a base de mampostería con argamasa de cal, y con recubrimiento
exterior de sillería perfectamente trabajada. Cubre todo el cauce de lado a
lado, y su función no era la de desviar agua para el riego, sino la retención
de las aguas junto con los materiales sueltos que arrastraban, generando una
apreciable extensión cultivable con un suelo de excelentes características.
Una
vez perdido el rastro, decidí seguir por el barranco en lo que resultó una
amena excursión con interesantes notas botánicas: algunos ejemplares de pino de
Halepo (2’60 y 2’80 m. de circunferencia a 1’20 de altura)
 |
| Lentisco 1 |
 |
| Lentisco 2 junto a la primera presa |
 |
| Detalle del lentisco 2 |
y dos lentiscos
probablemente centenarios, además de una chumbera no afectada por la cochinilla
del carmín, cargada de higos de pala en su punto (probablemente tratada).
Y al final, como gozoso contrapunto un pino piñonero de más de 15 m. de altura
y 3 m. de diámetro en su base, digno sucesor del Pino de San Antón por su
porte.
 |
| De lejos ya destaca |
 |
| EL bastón apoyado en su base mide 1'20 m. |
Por
lo demás, decir que estuve muy acompañado ya que el barranco es paso casi
obligado para quienes desean practicar Mountain bike desde la ciudad para
internarse después en las sierras y los caminos del Norte del término. De hecho
neófitos y expertos acuden a enfrentarse al
“salt de la batacá” no hace falta imaginar por qué.