jueves, 28 de julio de 2022

El templo, escenario de la Festa / Antonio Serrano Peral

 
La REVISTA NACIONAL DE ARQUITECTURA nº 105 del año 1950 se dedicó monográficamente a propuestas y ejemplos de arquitectura teatral. Antes de mostrar los artículos dedicados, aparecen a modo de pórtico o material introductorio cuatro notas dedicadas a Elche.  Hoy toca destacar  y reproducir el artículo presentado por Antonio Serrano Peral, en las páginas 381-382 de la misma. Contiene algunos detalles de interés notable, como el plano en alzada de la cúpula con la tramoya en rojo y cinco instantáneas de la representación realizadas por Monferval. El artículo es una reproducción casi sin cambios del que se publicó en el suplemento del diario Información del viernes 14 de agosto de 1942 bajo el título Santa María, templo y escenario del Misterio. También apareció en la revista Festa d'Elig (Cita: Antonio Serrano Peral, El templo, escenario de la "Festa" ,en Festa d'Elig, 1950 nº 9)Por lo demás contiene una afirmación reiteradamente buscada por quien esto escribe, a saber, la sobreelevación intencionada del templo para proporcionar un ámbito teatral adecuado, una hipótesis que a mi criterio sería suficiente para explicar la diferencia de alzada entre los templos del barroco valenciano de la zona, dado que en determinados momentos hubieron representaciones similares en otros puntos de nuestra geografía. De nuevo tenemos un pdf montado a partir de imágenes, asi que ha sido necesario otra vez procesar separadamente los elementos. Sin más, aquí va el artículo:


EL TEMPLO, ESCENARIO DE LA "FESTA" 

Antonio Serrano Peral, Arquitecto

Fué en el siglo XVII, el domingo 2 de julio de 1673, cuando se bendijo y colocó la primera piedra de esta iglesia, la cuarta con otras dos y la mezquita, que existieron sobre el mismo lugar; y esta como aquellas, han sido mudo testigo y elemento fundamental en la representación de la "Festa".

De las crónicas y de análisis de la construcción se deduce que al proyectársela se puso como principal condición que tuviese suficiente elevación y galerías de tribunas que permitiese aumentar la capacidad, novedad esta que no es de presumir en la anterior iglesia de estilo ojival, y más teniendo en cuenta que las iglesias góticas de esta región carecen de triforio. Corroboran la seguridad de que se construyó pensando en el "Misterio" las dos magníficas escaleras que permiten la rápida entrada y salida en las tribunas y las de caracol, escaleras de servicio, tan bien situadas que facilitan los accesos de los actores y "ángeles tramoyistas".


El Araceli y la Trinidad momentos antes de coronar a la Virgen, que es elevada al cielo por el grupo de
 ángeles. (Foto Monferval.) 

Es de admirar esa ingenua pero sobria y elegante solución de materializar la bajada del Ángel en lo "nugol" o granada pletórica de fulgores de oro y bellísima por su silueta una vez abierta, en que baja el infantillo de una forma segura sin peligro alguno, a pesar de sus veinticinco metros de altura. Y el retablo viviente, el altar, ara del cielo, en el que sube María para ser coronada, ¿no es todo armonía, majestad, belleza?... Unido y en competición emuladora, al Música, la Poesía y todas las restantes Bellas Artes.

Tras el gran lienzo que cierra el anillo toral, representando el Cielo con su simbólicas puertas, se oculta la "tramoya", conjunto de andamios y máquinas que hacen posible el trabajo sobre el vacío del centro del crucero y la subida y bajada de los aparatos antes citados. El telón del cielo, artísticamente pintado, se coloca con varios días de antelación, y su subida es una de las operaciones más arriesgadas de cuantas se realizan en el "Misterio" , y sobre él, una vez templado y sujeto, se procede a extender la red de seguridad y la viga maestra, que sustenta a otras dos en voladizo, sobre las cuales va el tablado y penden las correderas de la puerta.

Encima de este tablado, y apoyándose en la cornisa, va una potente cabria, de la que penden las maromas o calabrotes, que son accionados por un doble cabrestante que está fijo sobre el terrado del ábside.

Complemento de la perfecta realización musical es la sincrónica bajada de los aparatos, para que el "Angel" y el "Ara-Coeli" puedan cantar todas sus estrofas durante el tiempo que dura el recorrido, y ello se logra en gran parte, como todas la demás maniobras, con personal que, por tradición y familia, viene desempeñando los mismo puestos de generación en generación.

Si la parte aérea es singular e interesante, la solución del escenario central, el "Cadafale" y sus prolongaciones del andador, aparte de ser lo mejor resuelto de los escenarios medievales por su primaria simplicidad, entronca y se anticipa en varios siglos a las más modernas teorías del teatro con escena central, decorados sintéticos (ausencia, mejor llamaríamos) e intervención de las masas.

Es el templo, barroco relicario de nuestra Patrona, piedra básica del "Misterio" y en la unidad de la representación, la trinidad de dichos elementos, es fundamental para su existencia. Por eso el "Misterio", que tiene por protagonista a nuestra Virgen y por escenario a Santa María, es consustancial con Elche, y para aquí fué expresa y únicamente autorizado por el Papa.

1. Los apóstoles, congregados alrededor del lecho de la Virgen momentos antes de morir.
2. Los apóstoles, alrededor del lecho, cantan ante la Virgen.
3. San Juan, con la palma bajada por el Ángel, canta ante la Virgen
4. El Araceli sube con la Virgen (aquí la imagen de la Patrona) para ser coronada antes de entrar en el Cielo
Fotos de Monferval

Enlace de descarga del artículo en ARQUITECTURA:

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