viernes, 1 de febrero de 2013

Petroglifos en el Norte del Bajo Vinalopó. Saladas 1



Desde la sierra de Els Cremats hasta el Puntal Redó, en las lomas de arenisca que bordean el Fondet dels Pinyols, pero también sobre las calizas próximas al Cau de Mariano Ros sobre el Rincó de Morera, en El Castellar y un poco por todo el norte del término y probablemente más allá, es frecuente encontrar una serie de pequeños trabajos en la piedra en forma de cubetas de mayor o menor tamaño con incisiones o canalillos que se suelen denominar petroglifos, siguiendo las investigaciones efectuadas sobre ellos en la región de Murcia, lugar en el que son tan abundantes que además de haber generado una cierta tradición de análisis y estudio, pueden servir también para ponerlos en relación con los encontrados aquí dadas sus enormes similitudes. 
Al menos el calderón circular con sus canalillos en la entrada dedicada a hidráulica mínima y los citados en el abrigo de lasPiletas deben ser incluidos en esta denominación. Pepe Toni, quien descubrió precisamente el más enigmático (que otro día veremos) buscando el abrigo citado, me propuso el nombre a falta de otro mejor y poco después comprobé que habían artículos académicos que también utilizaban tal nombre.
No obstante si tenemos en cuenta el contenido del término en wikipedia y otros diccionarios el uso primigenio del vocablo hace referencia a signos grabados en la piedra (a fin de cuentas primera materia escriptórea y elemento de comunicación) más allá del hecho de que cualquier incisión en ella hecha por el hombre tenga un sentido; es decir en su primera acepción son inscripciones que pretenden decir algo pero cuyo o sentido se nos escapa aunque se perciben como arcanos, elementos de culto o / y sistemas de protoescritura. Bajo ese nombre se pueden ver numerosos ejemplos en la parte Norte de la península.  Me resulta curioso que se utilice la misma denominación en la literatura arqueológica para designar un conjunto de elementos a los que se les atribuyen muchas veces funciones concretas desprovistas de simbolismo catalogándolos generalmente como rudimentarios sistemas de prensado o / y decantación y extracción de algún líquido y otros menesteres similares.
En la región de Murcia (también se constata su existencia en otros lugares de la Comunidad Valenciana; en general parecen abundar más los petroglifos de carácter utilitario en esta parte de la Península) son importantes por su número y por la entidad de los hallazgos. Los investigadores han ido aportando una cierta tradición de análisis e interpretación, una nomenclatura bastante estructurada y una sistemática notable en sus fases: prospección, localización, levantamiento cartográfico o / y fotográfico, descripción y búsqueda de hábitats y su relación con lugares de paso como yacimientos arqueológicos, asentamientos, santuarios y lugares de culto, caminos, oteros, cañadas y lugares de estancia de ganadería etc., posiblemente relacionados, necesarios para sugerir y proponer su  significado histórico y antropológico. En ocasiones, en referencia especial a los petroglifos de Murcia incluso se llegan a vincular directamente para proponer su pertenencia o adscripción a épocas históricas determinadas, concretamente a la Edad del Bronce, aunque en este sentido hay que ser muy cuidadoso pues estas incisiones se han venido haciendo hasta épocas muy recientes con técnicas similares, lo que dificulta su datación y en ocasiones difumina su sentido; además la amplitud de significados que esconde el término revela las fuertes limitaciones conceptuales, sistémicas, culturales  etc., para su estudio. Para más INRI, si se me permite la licencia, por aquí no conozco yacimientos arqueológicos tan cercanos sobre los que se pueda presumir la relación apuntada como en algunos de los petroglifos de Murcia.
Como nota curiosa de interés local, resulta que uno de los yacimientos más interesantes, asociado al arte rupestre levantino y en consecuencia incluido en el Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, fué propiedad del médico ilicitano Francisco Galán Giner, concretamente el paraje del Arabilejo en Murcia, notable también por sus formaciones geológicas y su paisaje.
El abrigo grande desde el fondo

Pequeña depresión exterior y canalillo




Detalle del canalillo en dirección al abrigo

Dicho esto, pasamos a presentar algunos de los petroglifos de Saladas. Invito al sufrido espectador a comprobar la semejanza con los de Murcia y otros lugares de la Comunidad Valenciana.

Conexión con las cubetas

Cubetas en el interior
Final del petroglifo
CONJUNTO 1. Lo denominaré “El abrigo grande” aunque los hay mayores en la zona.
A partir de una pequeña depresión que se encuentra fuera del abrigo, (y que tiene inscripciones alfabéticas en su parte superior, puede que de época contemporánea) se ha tallado un canalillo que lleva el líquido a su interior en donde aparecen dos pequeñas cubetas conectadas por canalillos que a su vez dirigen el líquido más al interior, sin que sea posible determinar la posibilidad de interponer alguna vasija o recipiente para su recogida. Por el tamaño del conjunto resulta evidente que como sistema de recogida de agua es bastante precario, cualquiera de las cubetas naturales de la zona tiene más capacidad de almacenamiento.

Inscripciones junto a la depresión del exterior

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