martes, 20 de septiembre de 2011
Una de Cow bois galácticos. Mis lecturas del verano 2011 (4)
lunes, 12 de septiembre de 2011
Miles Vorkosigan cabalga de nuevo. Mis lecturas del verano (3)
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| Tanque de criogenización |
lunes, 29 de agosto de 2011
Un replicante anda suelto por Madrid Lecturas del verano 2011 (2)
viernes, 26 de agosto de 2011
Lecturas del verano 2011 (1): la última incursion de Frank Schatzing en la Ciencia Ficción
martes, 2 de agosto de 2011
Mi novela del año 1991
sábado, 15 de mayo de 2010
Una tentativa apocaliptica de Saramago: El Ensayo sobre la ceguera.

No obstante cualquier juicio crítico debe ser completado con la lectura de su Ensayo sobre la lucidez (publicado en Alfaguara en 2007 que no he leído, pero que tengo en la pila del Papyre) porque obliga a replantear el juicio emitido ya que se abre la posibilidad de que estemos ante una serie y por tanto con un objetivo compartido, con un título parcialmente común (“Ensayo sobre…” ) con un planteamiento similar en cuanto que un suceso extraordinario e imprevisto impide a un colectivo seguir con la vida cotidiana, aunque sea en el día un tanto especial de las elecciones, narrado todo desde la perspectiva del afectado e incluso con la aparición de algún que otro personaje procedente del Ensayo sobre la ceguera, según se desprende de los comentarios vistos en la red. Así que seguiremos.
martes, 4 de mayo de 2010
Consecuencias naturales / Elia Barceló

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viernes, 30 de abril de 2010
Nocilla en la pantalla

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Reproducción de la portada procedente de: /www.espacioluke.com/2007/Diciembre2007
miércoles, 3 de marzo de 2010
La trilogía de Marte / Kim Stanley Robinson

Como experiencia personal de lectura he de decir que me sumergí rápidamente en su universo y la leí de un tirón y con avidez hasta el extremo de acordarme aún de ella, transcurridos bastantes años. Si Bradbury nos embriagó con una visión poética del astro rojo, Robinson nos hace una aproximación técnica planteando un conjunto de pasos encadenados para que los humanos habiten el planeta. No en vano fue asesor de la NASA (o algo así leí en algún sitio aunque la wikipedia solo menciona su relación privilegiada con miembros del programa correspondiente). Si la primera vez que me encontré con la “terraformación” fue en Dune, la obra de Robinson es casi un manual de terraformación marciana, que seguramente no valdrá para nada, pero ahí queda.
En resumen, de nuevo ciencia ficción realista y creíble, en un libro bien escrito casi en paralelo a como se hacía entonces la literatura seria. Por cierto que debió contribuir a acabar prácticamente con las novelas “de marcianos”. Se impuso la certeza de que no hay vida inteligente, pero es que además, después del nivel mostrado en la trilogía cualquier intento de reverdecerlos puede quedar tan ridículo como los marcianos de ¡Mars attack! O algo así.
lunes, 1 de febrero de 2010
Nunca me abandones / Kazuo Ishiguro

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viernes, 15 de enero de 2010
Titán / Ben Bova

Titán / Ben Bova
Estas navidades, saturado (en el buen sentido de la palabra) por Dan Simmons, del que estoy leyendo de un tirón la saga completa de Hyperión (cuatro novelas con el título común de Los cantos de Hyperión)
Imagen procedente de http://www.portal-cifi.com
jueves, 3 de diciembre de 2009
Mi novela del año 1982

Dune / Frank Herbert
Para mí es una de las mejores novelas de ciencia ficción que he leído, dicho sea salvando a Su Santidad Isaac Asimov y la trilogía de la Fundación. En primer lugar hay que recordar que se escribió en 1965, anticipándose en muchas cosas que después fueron lugar común. Los desiertos africanos con su particular ecosistema, el petróleo y las costumbres árabes, el uso de drogas para aumentar el potencial de la mente en un mundo que ha prohibido los ordenadores, el entrenamiento mental y físico según técnicas orientales y otros elementos nos sugieren que el autor iba trasladando al papel temas emergentes en su época y que después se hicieron patentes: Ecología, psicodelia y revolución del 68, crisis del petróleo, yihadismo islámico... En fin, de todo un poco. También fue una de las primeras novelas del género claramente de humanidades, por su pretensión de totalidad, de cuadro abierto en el espacio y en el tiempo. Repleta de aspectos curiosos (por ejemplo descendientes del Odiseo homérico encarnan la rama de los Atreides, una de las familias nobles enfrentada al Emperador, así que destila cierto aroma clásico). No quiero dejar de mencionar dos detalles: la potencia de los gusanos de arena como entidad literaria y las entradas a cada capítulo que encontré especialmente agradables: una frase abierta generalmente ingeniosa relacionada con lo que iba a venir después. Una de mis distracciones fue precisamente volver a ella tras su lectura. No me resisto a poner algunos ejemplos, seleccionados entre los más cortos:
No hay escapatoria...pagamos por la violencia de nuestros antepasados
De frases escogidas de Muad'Dib, por la Princesa Irulan
Los Fremen eran supremos en aquella cualidad que los antiguos llamaban “spannungsbogen”... que es la demora que se impone uno mismo entre el deseo de algo y el acto de conseguirlo.
De La sabiduría de Muad'Dib, por la Princesa Irulan
Así habló Santa Alia del Cuchillo: La Reverenda Madre debe combinar las artes de seducción de una cortesana con la intocable majestad de una diosa virgen, manteniendo esos atributos en tensión tanto tiempo como subsistan los poderes de su juventud. Pues una vez se hayan ido belleza y juventud, descubrirá que el lugar intermedio ocupado antes por la tensión se ha convertido en un a fuente de astucia y de recursos infinitos”
De Muad'Dib, Comentarios familiares, por la Princesa Irulan
Cuando la ley y el deber son una sola cosa, unida a la religión, uno pierde algo de su consciencia. Entonces, uno es algo menos que un individuo completo
De Muad'Dib: las noventa y nueve maravillas del universo, por la Princesa Irulan
Y llegó el día en el cual Arrakis se encontró en el centro del universo, con todo lo demás girando a su alrededor.
De El despertar de Arrakis, por la Princesa Irulan
Aunque después prolongó la serie (tres novelas) por encargo y se nota, el mal ya estaba hecho: necesitaba cada entrega como los navegantes necesitan la melange para viajar plegando el espacio-tiempo o como las Bene Gesserit para adquirir presciencia y conocer el futuro.
No puedo decir lo mismo de las precuelas y secuelas redactadas por su hijo Brian Herbert en colaboración con Kevin J. Anderson por mucho que insistan en la existencia de los manuscritos del padre como fundamento. Las he leído también por adicción y devoción a ese universo, pero quedan bastante por debajo del nivel medio del original. Basta comparar las entradas a cada capítulo que siguiendo la fórmula paterna nos ofrecen en cada nueva entrega con lo antes expuesto: solo en ocasiones aciertan. Veamos:
Hay más tragedias que triunfos en la historia. Pocos eruditos desean estudiar una larga letanía de acontecimientos que terminaron bien. Los Atreides hemos dejado más huella en la historia de lo que pretendíamos.
Duque Paulus Atreides
Un momento de incompetencia puede ser fatal
Maestro espadachín Friedre Ginaz
Desde los tiempos de Aristóteles en la Vieja Tierra, la humanidad no ha dejado de buscar el conocimiento, que considera un beneficio para su especie. Pero hay excepciones, hay cosas que el hombre jamás debería aprender
Rayna Butler Visiones Verdaderas
La escoria solo engendra escoria
Omnius, archivos de datos de la Yihad
Sinceramente, ¿qué es mejor, recordar u olvidar? Debemos sopesar bien esta decisión entre nuestra humanidad y nuestra historia
Bashar Abulurd Harkonnen, diarios privados
Quizá quien da la recompensa la definiría de forma muy distinta a quien la recibe
Pensadora KWYNA, archivos de la Ciudad de la Introspección
Decir además que el mundo digital derivado de Arrakis es de los que más adictos cosecha en la red, como el caso de Tolkien. Aquí también hay de todo: comunidades de usuarios, diccionarios y enciclopedias, juegos, webs monotemáticas, blogs... No hay foro de ciencia ficción que se precie sin un subforo dedicado. Basta poner en el buscador palabrejas como Fremen, Tleilaxu o cualquier otra de la jerga para encontrar multitud de enlaces. Como anécdota personal, lo volví a leerlo en el 2000 en html en la pantalla del ordenador para ver el futuro de ese aún hoy incipiente formato, o sea que fue mi primer libro electrónico. Aún me escuecen los ojos.
Quien desee un acertado resumen de la obra y referencias externas puede consultar con provecho:
http://es.wikipedia.org/wiki/Dune
Portada procedente de: http://leelibros.com/biblioteca/?q=node/1886 Biblioteca de Sedice, Portal dedicado a literatura de ciencia ficción, fantasía, terror y misterio
miércoles, 4 de noviembre de 2009
Ciencia ficción literaria

martes, 25 de agosto de 2009
Lecturas del verano (6)

lunes, 17 de agosto de 2009
Lecturas del verano (5)

viernes, 7 de agosto de 2009
Mi novela del año 1990
lunes, 27 de julio de 2009
Lecturas del verano (3)

viernes, 24 de julio de 2009
Lecturas del verano (2)

Con Omega / Jack McDevitt estamos de nuevo ante ciencia ficción de la buena escrita al estilo de la época dorada del género: una space opera que se enmarca en la serie inaugurada con Las máquinas de Dios que comenté como lectura del otoño pasado, apenas abierto el blog. La obra se lee de un tirón y hasta la fecha es la más entretenida de la serie aunque (como siempre) puede influir que el entorno sea reconocido gracias a las lecturas previas. Si la arqueología espacial era el fundamento de “Las máquinas de Dios” la posibilidad de una nube galáctica infernal, por su capacidad para destruir selectivamente civilizaciones avanzadas, que ya apareció en la anterior entrega, erigida por una civilización muy superior a la humana es el hilo de esta. Lo mejor de todo es que nos deja con ganas de seguir, así que ya tengo preparado el volumen que me falta (Deepsix) para cerrarla.
Portada procedente de : http://www.aurorabitzine.com
miércoles, 15 de julio de 2009
Mis lecturas del verano 1

Con el verano uno entra en “stand by” o sea que me pongo casi de vacaciones: todo lo relacionado con el trabajo intelectual tiendo a dejarlo a un lado y parece que busco más la diversión y el entretenimiento; hasta “en la lectura para pasarlo bien” se nota. Tenía y tengo un elaborado plan para abordar la serie Roma de Colleen MCCullough entre pecho y espalda con mapas y planos, documentación histórica y toda la parafernalia, pero ni por esas; también estaba releyendo la Galaxia Gutemberg con el objetivo expreso de hacer una serie de entradas bajo el título genérico de McLuhan revisitado, y La Rama Dorada, apasionante libro de Sir James Frazer (me refiero a la edición en un solo volumen de FCE, única accesible en castellano, creo) buscando argumentos para relacionar bajo el punto de vista mítico dos iconos locales. Y ahí está, todo abandonado; ni siquiera la prometida lectura sincrónica de Galdós y Pérez Reverte preparadita en el Papyre me tira. En cambio desde julio no he parado de leer todo lo que me cae encima de Ciencia ficción, en especial la menos comprometida, que diría: La llegada de Joe Haldeman, Omega de Jack McDevitt y Los Cronolitos de Robert G. Wilson, autores consagrados y novelas reconocidas.
Aunque la selección ha sido al azar, tras la lectura se deduce que pertenecen a un mismo subgénero que trasciende incluso el ámbito de la ciencia ficción: la llegada de un salvador o mesías o en su caso de un destructor de civilizaciones, siguiendo el modelo literario evangélico. Tanto el modelo completo, a saber: advenimiento, ascenso, caída (vía crucis o pasión) y ascensión a los cielos o glorificación, como el parcial, es el fundamento de un montón de obras literarias e incluso hay quien afirma que toda obra literaria es parte de un ciclo evangélico, o si se prefiere, de los ciclos similares presentes en antecedentes paganos; de hecho la primera leyenda escrita que se conoce (el poema de Gilgamesh) ya lo desarrolla.
Como su nombre indica, La llegada sitúa la acción a partir de un mensaje que señala el día del contacto con una civilización extraterreste. La obra no resiste los calificativos con que en su día la adornaron aunque cumple con el cometido de entretener. A mitad de lectura se ve venir que prepara un “giro inesperado” en la línea argumental; así que creo haber leído una obra menor del género y del autor, (Joe Haldeman), un clásico.
Imagen procedente de Leelibros, la biblioteca de Sedice.com
viernes, 26 de junio de 2009
La Cicatriz / China Miéville

Nunca me ha gustado dar muchos datos de las obras que comento (lo considero una falta de respeto al futuro lector y una forma de esconder otras carencias) pero por una vez voy a romper –pero poco– la regla: Una enorme ciudad flotante multitribal –y multirracial– más grande que Madrid o Londres se desplaza perezosamente por el océano del mundo de Miéville (El Bas–Lag). En ese marco general habitan geografías y personajes fabulosos que evocan mitos de la literatura y la civilización occidental contados a su manera; quizás por ello es considerado un renovador de la Ciencia Ficción, de hecho casi podríamos decir que el mejor exponente de lo que vendrá en este siglo: las megalópolis como el lugar de todo; la mezcla intencionada de elementos procedentes de la fantasía o el terror e incluso de la novela histórica, en una especie de retorno hacia la narración sin fronteras entre géneros; la ucronía tecnológica (por ejemplo: ¿qué narices pinta un trabuco de pólvora en un mundo de ficción altamente desarrollado...?); la crítica social ... Encima es ciencia ficción europea, en una distinción que no es banal.
Lo leí en 2004 (se editó en 2002 en castellano) precisamente porque ya conocía su obra anterior El callejón de la calle Perdido de la que deriva, pero que no es imprescindible conocer previamente y a la que en mi opinión supera con claridad. También le leí a continuación El Consejo de Hierro y me pareció la más floja de las tres. Espero con impaciencia hacerme con su última obra editada en castellano El Rey Rata que no obstante es la primera que escribió (1998)
... Y efectivamente es así de adictivo.






