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martes, 20 de septiembre de 2011

Una de Cow bois galácticos. Mis lecturas del verano 2011 (4)


La noche roja / León Arsenal

Animado por el relativo éxito de la novela de Rosa Montero he empezado a buscar autores nacionales en mi pila del papyre. Dormía por allí esta que me pareció corta y entretenida según las notas entrevistas en Cyberdark. Y así es, porque resulta una novelita de ciencia ficción que más bien parece de aventuras del oeste por más señas por la facilidad con que aparecen los tiroteos y todo eso. También por la escasa profundidad de todo. Y para abundar en ello destaca la abusiva mención de  la hopalanda, prenda mezcla de abrigo y capa larga tan sobreabundante en el spaguetti western o el humo de cigarrillos que destilan sus páginas, encendiendo, fumando y tirando colillas una y otra vez. Como contrapartida al abuso de colillas y coletillas, cosas que podrían haber dado mucho más juego: los detalles curiosos en torno a la mezcla de amor y espionaje cuando los amantes son además un agente doble y  por poner alguno más propio de la Ciencia Ficción unos clones idénticos que lo comparten todo o el apenas entrevisto episodio de asedio de una estación fronteriza con escudo espacial y todo.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Miles Vorkosigan cabalga de nuevo. Mis lecturas del verano (3)

Ya dije en su día que lo pasé muy bien leyendo de un tirón y en su orden la serie dedicada a ese soldadito de Lois McMaster Bujold. Tras varios años sin saber de él, vuelve ahora convertido en un maduro auditor imperial, cargo que ya dio pie a alguna que otra aventura. De nuevo tenemos diversión y lectura fácil para lo que queda de verano. Bien está porque parece que la autora tenía el tema congelado mientras crecía su obra en el campo de la Fantasía épica (que no es que yo diga nada de sus aportaciones en ese campo, algo le he leído, pero me va más cuando se dedica a la space opera).
¿Imaginan ustedes un planeta donde prácticamente todo el mundo se criogeniza? Pues en esas se mete ahora Miles. Como detalle curioso, el derecho a voto del congelado se ejerce por las compañías que se dedican a fabricar tan singulares cubitos, pero no va de eso.
Y el tema, que parecía congelado parece que recientemente se ha puesto otra vez de moda:
Tanque de criogenización




lunes, 29 de agosto de 2011

Un replicante anda suelto por Madrid Lecturas del verano 2011 (2)

Como si estuviera recién escapada de la persecución de los Blade Runners una replicante de combate, una versión femenina del temible Roy de la famosa película ,se pasea por las calles de Madrid dedicada a la investigación parapolicial al servicio de los de su especie. Los rep, como merecían según se vió en la magnífica película de Ridley Scott, han conseguido un estatuto jurídico de igualdad con el género humano pese a que se les siga considerando más bien poco. En medio de una trama donde la protagonista se ve zarandeada sucesivamente por policías, replicantes, humanos y otras razas galácticas a veces con gusto, la protagonista consigue desentrañar un enredo (no diré cual ni como, tampoco hay que hacer demasiadas excepciones). Bien, en medio un poco de todo, incluso de algunas alusiones demasiado superficiales a los archiveros y a su función (como si fueran los redactores de wikipedia) y escrita a golpes, incluso con apariencia de apresuramiento como si fuera una currante más del subgénero y no una autora de postín, la novela entretiene y eso es lo que buscaba después del fiasco comentado (Límite) así que la recomiendo como lectura de verano. De paso decir que ha servido para reconciliarme con varias cosas (con la CiFi nacional por ejemplo), en especial con la autora. Apenas pude pasar de las primeras páginas cuando intentaba leerle alguna novela seria (como si esta no lo fuera, lo digo por seguir los esquemas preconcebidos), pese a que sus columnas, generalmente en El País y alrededores me gustaban y pese a las publicaciones de carácter biográfico que sí he leído con interés (Entrevistas ; Pasiones ; Historias de mujeres). Sé que no es su primera incursión en la CiFi, incluso la tenía muuuy debajo en mi pila de pendientes como ejemplo de la serie de libros comentados en torno a la etiqueta Ciencia Ficción Literaria. ¿Me atreveré con Temblor?. Lo voy a subir en la pila. Y más: ¿habrán secuelas o / y precuelas?.La novela contiene varios argumentos e interesantes  mundos a desarrollar con ascensor espacial incluido. El final así parece indicarlo. La autora también ha manifestado que se ha auto regalado “Un mundo en el que poder escribir diversas novelas” de lo que me alegro por ella y por mi porque en cualquier caso le seguiré la pista.

Presentación


La entrevistadora entrevistada: recomiendo leerla completa


viernes, 26 de agosto de 2011

Lecturas del verano 2011 (1): la última incursion de Frank Schatzing en la Ciencia Ficción


 El quinto día, su primera entrada en el género (creo) me pareció una excelente novela de ciencia ficción que discurría por cauces poco o nada trillados, a pesar de su extensión. http://yporquenounblog.blogspot.com/2009/01/el-quinto-da-noticias-desde-un-universo.html
Apenas pasada su lectura abrí algún libro de su “especialidad” (novela detectivesca, de acción) pero enseguida decidí dejarlo no fuera a amargarme el buen sabor de boca con que me despedí de él. Otra cosa es que su última novela (Límite) de nuevo va de ciencia ficción.

Sinceramente creo que la retribución por páginas o palabras que suele ser habitual en un autor más o menos consagrado perjudica más que beneficia a la literatura en general y a la lectura por diversión en especial. Ya se notaba, creo, en su otra obra comentada en la entrada dedicada, redactada al calor del éxito de El quinto día. Bien, si alguien busca pruebas aquí las tiene: aunque no puedo afirmar si se ha pagado al autor por páginas o palabras, lo cierto es que Límite, la novela que ahora se presenta es un tocho de 1734 páginas, aún más que las míl de El quinto día con muchas, muchísimas, demasiadas páginas inútiles que solo sirven supuestamente para retribuir al autor, porque apenas se les puede reconocer alguna utilidad mas. La principal consecuencia es que el sufrido lector lo deja más pronto que tarde, así que enhorabuena a quienes no lo hayan comprado o a quienes como yo lo hayan descargado en versión electrónica como quien dice “por la patilla” porque lo único que habrán perdido es el tiempo empleado. Y pobres de quienes lo hayan comprado porque además de haber gastado una cantidad importante de dinero (la friolera de 30 €), tienen un ladrillo de tamaño considerable en su biblioteca. Y eso que la novela maneja algunos temas de enjundia tanto en el ámbito de la ciencia ficción como en la literatura social de anticipación: la crisis energética, el ascensor espacial , las megalópolis del futuro, etc. Y eso que los lectores de ciencia ficción somos de los que más nos dejamos pescar por los autores; y eso que en algunos tramos podría resultar entretenida, en especial cuando el detective de turno interviene alrededor de algunos asuntos (no en todos ni siempre); y eso que su contenido toca de pasada temas de interés como el ascenso de China como potencia hegemónica mundial, algunos episodios casi silenciados de Guinea Ecuatorial, o alguna que otra cita a Repsol, pero ni así ha conseguido engancharme. Encima la sensación de escasa o nula credibilidad no me ha abandonado a lo largo de su lectura pese a contar a su favor con un discurso muy cercano temporalmente al aquí y ahora y contar como si fueran batallitas del abuelo cosas que estamos pasando hoy en día. En definitiva la he terminado por oficio más que por diversión y no sé si volveré al autor...
Nota: se puede sustituir buena parte del bagaje científico de la novela por los siguientes enlaces que resultan más amenos, baratos e interesantes:





martes, 2 de agosto de 2011

Mi novela del año 1991

Galápagos / Kurt Vonnegut

Ciencia Ficción a la fuerza o la fuerza de la Ciencia Ficción 

En un verano poco más o menos como este aunque sin crisis galopante, aburrido de la vida antes de desembarcar en Pineta elegí casi al azar una novelita de un autor que me era desconocido pese a ser una autoridad en el género: Kurt Vonnegut. Pasados veinte años aún me acuerdo y de vez en cuando le leo algo pese a la que le está cayendo. Cada vez menos representado en los fondos de las bibliotecas por la ausencia préstamos que convierte sus libros en ladrillos a tirar para dejar paso a otros generalmente menos brillantes pero más demandados, pese a su más que notable biografía:
 Como contrapunto gozoso, porque así es como lo leo, la practica totalidad de su obra en castellano está disponible en bibliotecas digitales de acceso más o menos libre.  


Kurt Vonnegut fue considerado ya un clásico  aún antes de su muerte y también en el genero de la ciencia ficción aunque no fuera ese su objetivo puesto que al parecer renegaba de la etiqueta. Sin embargo utilizó el genero y sus recursos de forma brillante para dar entrada a la ironía, la reducción al absurdo o el humor puro y duro: con una prosa concisa y cuidada (le leo en castellano y así parece traducirse) quizás el mejor ejemplo sea su novela Galápagos, un serio homenaje a Darwin y a la estupidez humana. Y como se puede hacer más de una excepción sin que la norma se resienta, voy a contar de que va: en medio de una crisis mundial sin precedentes (similar a la que estamos viviendo) que termina en guerra y acaba con el género humano (de nuevo un ambiente apocalíptico) un pequeño grupo queda aislado en las Galápagos, donde sufre las consecuencias del darwinismo: los supervivientes, sometidos a las condiciones naturales terminan como un animal marino más, desprovisto de lo que hasta ahora se denota como su principal característica: la inteligencia. Aún me acuerdo de la descripción de un grupo de congéneres del futuro, gruesos como focas, reunidos en una playa lanzando enormes risotadas porque a alguien se le ha ido el punto. Y lo de cómo consiguen el alimento no tiene desperdicio, así que garantizo a quien se enfrente a la novela algunos momentos memorables y por supuesto diversión, mucha diversión.
De paso, dos frases entresacadas de:
que reflejan perfectamente su actitud ante la vida:

La guerra es ahora una forma de entretenimiento televisivo.

Si mueres espantosamente en la televisión, no habrás muerto en vano. Habrás muerto para entretenernos.

Finalmente esta, una gozada, al menos para mí:

"Quiero felicitar a los bibliotecarios por haber resistido con lealtad a los matones antidemocráticos que han intentado remover ciertos libros de sus estanterías".

Imagen de la portada procedente de:
La entrada es un fervoroso homenaje a Vonnegut, al que me sumo y que recomiendo leer.



sábado, 15 de mayo de 2010

Una tentativa apocaliptica de Saramago: El Ensayo sobre la ceguera.


De nuevo estamos ante un libro que se lee bien, casi sin tropiezos entre otras cosas porque exije poco o nada del lector; es más, según algunos la novela no es todo lo buena que parece entre otras cosas por su falta de originalidad en el planteamiento. En eso al menos hay que darle la razón, puesto que El día de los trífidos de John Wyndham, excelente novela de ciencia ficción apocaliptica, es el antecedente directo de la novela de Saramago, y si comparamos me quedo con los trífidos, aunque solo sea porque lo único que pretendía era entretener y lo conseguía dando de paso algunos buenos palos a las mentes enmohecidas, o sea que con menos ruido más nueces. En el caso de Saramago, y porque he pasado antes por El día de los trífidos apenas existe la sorpresa; todo discurre según lo previsible; como buen profesional de la literatura seria irrumpe en un género extraño como ámbito para la experimentación y así deja partes sin explicar o utiliza recusos estilísticos comunes de la literatura en los años 50/60 (y me acuerdo de Juan Ramón Jiménez y su aversión a la g, cuya lectura me llegó a provocar serios problemas ortográficos; y otros como el genial Gómez de la Serna en una línea que hace algún tiempo se sabe que lleva a un callejón sin salida: vean si no la polémica entre académicos de la Lengua en torno a las propuestas ortográficas de García Márquez).
No obstante cualquier juicio crítico debe ser completado con la lectura de su Ensayo sobre la lucidez (publicado en Alfaguara en 2007 que no he leído, pero que tengo en la pila del Papyre) porque obliga a replantear el juicio emitido ya que se abre la posibilidad de que estemos ante una serie y por tanto con un objetivo compartido, con un título parcialmente común (“Ensayo sobre…” ) con un planteamiento similar en cuanto que un suceso extraordinario e imprevisto impide a un colectivo seguir con la vida cotidiana, aunque sea en el día un tanto especial de las elecciones, narrado todo desde la perspectiva del afectado e incluso con la aparición de algún que otro personaje procedente del Ensayo sobre la ceguera, según se desprende de los comentarios vistos en la red. Así que seguiremos.

martes, 4 de mayo de 2010

Consecuencias naturales / Elia Barceló


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Elia Barceló es una autora minoritaria, que escribe impecablemente bien y que –cosa extraña en este mundo de hombres– suele adentrarse con facilidad en el campo de la fantasía, el terror y la ciencia ficción. Le leí El mundo de Yarek, que ganó el premio UPC en novela corta de ciencia ficción del año 1993 y como consecuencia de ello me espera Sagrada, Disfraces terribles y alguna más en el Papyre. También es cierto que la autora era muy valorada en Cyberdark e incluso creo que pasaba por allí con frecuencia. Aunque, todo hay que decirlo, El adversario no me gustó pese a estar narrada en un estilo impecable. Encima es de Elda y me caen bien los del Vinalopó. Dicho esto recomiendo leer la obra a quien tenga la fortuna de encontrarla (la editó Miraguano en 1994) como ejemplo de relato que utiliza el género para poner en solfa actitudes que sobreabundan cada vez más –y parecía que iba a ser al revés– en este mundo que nos ha tocado vivir. La desconcertante ilustración de la cubierta (¿qué pinta un tipo con bigote en una nave espacial?) ya indica por donde van los tiros y nunca mejor escogida la frase puesto que si tengo que definirla me sale eso: un proyectil dirigido a ciertas cabezas (la de los lectores y las de más gente) del mundo macho. Me reí un montón. Y también tengo que decir que la leí como acto de desagravio porque nadie se la llevó en cinco años y mira por donde tenemos una novela interesante convertida en un “ladrillo” o tocho que solo ocupa espacio en una biblioteca publica, antesala de su desaparición física, especialmente lamentable en este caso.. La novela, escrita antes de que se inventaran las tonterías lingüísticas de indiferenciación en el lenguaje, (ya se sabe. compañer@s, camarad@s, compañeras y compañeros...o usuario/a,) da en el clavo y pese a su olvido, sigue vigente.
Ah, se me olvidaba; también me reconcilió con la ciencia ficción ibérica

viernes, 30 de abril de 2010

Nocilla en la pantalla



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No sé si confesarlo, pero he leído Nocilla Dream y estoy en fase de lectura del segundo volumen de la trilogía.
Como está todo dicho acerca de esta novela (la generación nocilla levantó una intensa polvareda que llegó incluso al público general y sirvió para remover algo nuestro apático mundo literario de principios del XXI) voy a empezar por lo que me parece esencial aunque a muchos no les parezca tanto: me ha resultado como mínimo entretenida y recomendable un poco para todo. Y aunque esté todo dicho quiero usar mi forma de decir lo que otros han afirmado. De esta obra diré que lo único que tiene de novela es estar impresa en el viejo y venerable formato en papel; y sin embargo esa ausencia no es nueva: hace casi cien años que bastantes autores predijeron el final de la novela como género artístico; no se si ya lo he dicho en este blog; pero por poner un ejemplo conocido la generación beat, practicó con ganas la implosión del género desde dentro: Kerouac, Miller y tantos otros sustituyeron la ficción por el diario o la crónica personal. Un poco después el ilustre ciego dio unas cuantas lecciones al respecto y apadrinó, no sé sin saberlo o sabiéndolo del todo, una reacción similar cuyo más ilustre representante sería Julio Cortazar. Incluso su Vuelta al día en 80 mundos (un conjunto de microensayos, algunos más que notables) podría servir de modelo: si alguien se atreve a ir incluyendo todas y cada una de las vueltas diarias de esta obra alrededor del mundo terminará fundando un blog más que meritorio no solo por su contenido, también por su ajuste formal; encima sus novelas Rayuela y El libro de Manuel rompen directamente la linealidad del argumento. O sea que no hay nada nuevo bajo el sol si afirmo que la ruptura de la estructura novelesca tradicional ya hace tiempo que se está practicando. Añado además que el libro impreso también está haciendo aguas como soporte en el arte de narrar o contar historias: se cuentan cosas desde y para la pantalla del ordenador; se añaden o se integran elementos multimedia, se rompen por todos los lados los márgenes establecidos y se consiguen contenidos y mensajes imposibles de reproducir en una novela impresa, pero que mantienen lo esencial en el arte narrativo: cuentan historias y experiencias interesantes. Y ahí quiero apuntar que pese a su intento, la obra mantiene cierta tensión por la aparición reiterada de diversos elementos: el árbol, la carretera... Y ello es así porque para seguir siendo narrativa y terminar contando cosas es necesario al menos cierto argumento, salvo que lo que se quiera es escribir una recopilación de micro relatos, que es otra cosa. Como resultado final, paradójicamente Nocilla Dream sigue siendo una novela aunque apunte a la disolución del género y es más que probable que termine abriéndose al multimedia, para apuntar a ese otro mundo posible. (Aunque ya se sabe porque la tercera entrega, Nocilla Lab ya está publicada, es importante (al menos para mí) el sentido de la irrupción de los multimedia en la obra. Cuando termine la trilogía volveré al tema). ¿terminará siendo una obra incompleta más, probablemente no desdeñable pero ...? Reproducción de la portada procedente de: /www.espacioluke.com/2007/Diciembre2007

miércoles, 3 de marzo de 2010

La trilogía de Marte / Kim Stanley Robinson


De entrada me apunto a la tesis de Arthur Clarke. Calificó la obra como de lectura obligatoria para los colonos del próximo siglo. Colonos somos quienes transitamos el aquí y ahora y la remisión al futuro no la hizo en vano: predijo algo que sucederá casi irremediablemente. A fin de cuentas aunque la predicción pretende ser un atributo de casi toda la ciencia ficción en este caso la diferencia estriba en la credibilidad, ya que se narra como podría suceder la colonización de Marte. También me encontré con una nueva forma de escribir ciencia ficción, con un gusto casi maniático en incorporar tendencias e hipótesis científicas (no siempre acertadas, algunas ya son historia, cosa por cierto, también frecuente en el genero). Encima todos reconocen que está bien escrita y bien ambientada, con protagonistas con personalidad propia, por encima de los atributos básicos con que se revestían la mayoría de protagonistas de novelas del género. Por todo eso la obra es un clásico, aunque sus detractores la califican como ciencia ficción “dura” y finalmente para algunos es sencillamente infumable por lo pesada.
Como experiencia personal de lectura he de decir que me sumergí rápidamente en su universo y la leí de un tirón y con avidez hasta el extremo de acordarme aún de ella, transcurridos bastantes años. Si Bradbury nos embriagó con una visión poética del astro rojo, Robinson nos hace una aproximación técnica planteando un conjunto de pasos encadenados para que los humanos habiten el planeta. No en vano fue asesor de la NASA (o algo así leí en algún sitio aunque la wikipedia solo menciona su relación privilegiada con miembros del programa correspondiente). Si la primera vez que me encontré con la “terraformación” fue en Dune, la obra de Robinson es casi un manual de terraformación marciana, que seguramente no valdrá para nada, pero ahí queda.
En resumen, de nuevo ciencia ficción realista y creíble, en un libro bien escrito casi en paralelo a como se hacía entonces la literatura seria. Por cierto que debió contribuir a acabar prácticamente con las novelas “de marcianos”. Se impuso la certeza de que no hay vida inteligente, pero es que además, después del nivel mostrado en la trilogía cualquier intento de reverdecerlos puede quedar tan ridículo como los marcianos de ¡Mars attack! O algo así.
Imagen procedente de : http://www.cinemaniablog.com

lunes, 1 de febrero de 2010

Nunca me abandones / Kazuo Ishiguro


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Si hay una novela difícil de comentar si no se quieren dar pistas para que pueda leerse y valorarse libre de prejuicios es Nunca me abandones de Kazuo Ishiguro. Así que solo diré que por si misma merece ser citada en los manuales de literatura contemporánea, que su lectura es sumamente fácil, sin jergas técnicas ni concesiones a la galería en un ámbito tan propenso a ello, y que aunque no lo parezca es a la vez literatura y ciencia ficción de la buena. Si alguien desea un comentario detallado puede visitar con provecho el siguiente enlace: http://www.lenguaensecundaria.com/resenas/abandone.shtml y optar entre leer solo la primera parte o por terminar el comentario completo, bastante acertado por cierto.
Por lo demás decir que se aborda un tema recurrente en el ámbito de la ciencia ficción, presente en numerosos autores: Marshall Smith, Crichton, McMaster Bujold... y que se diferencia precisamente por el rigor con que se ha construido la novela: todo es muy normal, casi típico de las novelas inglesas un tanto decadentes por la suavidad del ambiente que describen y la calidad literaria con que se presenta. Sin grandes saltos nos va introduciendo en un relato que se vuelve cada vez más atroz, hasta que todo termina pero siempre muy suavemente. De hecho tengo algunas obras del autor en la pila de pendientes como consecuencia de haber leído esta.

viernes, 15 de enero de 2010

Titán / Ben Bova


Titán / Ben Bova

Estas navidades, saturado (en el buen sentido de la palabra) por Dan Simmons, del que estoy leyendo de un tirón la saga completa de Hyperión (cuatro novelas con el título común de Los cantos de Hyperión) en el Papyre, decidí volver al formato tradicional (o sea un libro de los de antes). Me decidí a leer Titán sabiendo que el autor es editor e impulsor de revistas del género y lo desconocía todo sobre sus andanzas como autor. Y me he encontrado con un clásico en todos los sentidos: se trata de un relato que, de no ser porque el fundamento científico es muy reciente (los descubrimientos del océano de metano y hielo en Titán datan de 2005) podría haberse escrito en la década de los 70. Participa de todas las características de esa época dorada de la ciencia ficción y además se sitúa en lo que seria el segmento superior en cuanto a entretenimiento y legibilidad, como si de Nuestro Señor Asimov –con quien colaboró– se tratara. La colonización del sistema solar es una línea argumental antigua en el género que ha proporcionado algunas novelas más que notables por autores tan consagrados como el propio Asimov, Arthur C. Clarke, o la excelente trilogía de de Kim Stanley Robinson, que algún día comentaré; la novela citada ahora no se queda atrás y resulta muy amena, bien escrita y a veces con el punto necesario de didactísmo. En este caso el método de colonización es un enorme hábitat artificial ocupado por 10.000 colonos, en rotación alrededor de Saturno, con varias tramas que se superponen. Además de pasarlo bien me ha servido para recopilar material digital de este autor (novelas, ensayos y artículos) para incorporarlo a la ya larga lista de lecturas pendientes en el Papyre.



Imagen procedente de http://www.portal-cifi.com



jueves, 3 de diciembre de 2009

Mi novela del año 1982



Dune / Frank Herbert

Para mí es una de las mejores novelas de ciencia ficción que he leído, dicho sea salvando a Su Santidad Isaac Asimov y la trilogía de la Fundación. En primer lugar hay que recordar que se escribió en 1965, anticipándose en muchas cosas que después fueron lugar común. Los desiertos africanos con su particular ecosistema, el petróleo y las costumbres árabes, el uso de drogas para aumentar el potencial de la mente en un mundo que ha prohibido los ordenadores, el entrenamiento mental y físico según técnicas orientales y otros elementos nos sugieren que el autor iba trasladando al papel temas emergentes en su época y que después se hicieron patentes: Ecología, psicodelia y revolución del 68, crisis del petróleo, yihadismo islámico... En fin, de todo un poco. También fue una de las primeras novelas del género claramente de humanidades, por su pretensión de totalidad, de cuadro abierto en el espacio y en el tiempo. Repleta de aspectos curiosos (por ejemplo descendientes del Odiseo homérico encarnan la rama de los Atreides, una de las familias nobles enfrentada al Emperador, así que destila cierto aroma clásico). No quiero dejar de mencionar dos detalles: la potencia de los gusanos de arena como entidad literaria y las entradas a cada capítulo que encontré especialmente agradables: una frase abierta generalmente ingeniosa relacionada con lo que iba a venir después. Una de mis distracciones fue precisamente volver a ella tras su lectura. No me resisto a poner algunos ejemplos, seleccionados entre los más cortos:


No hay escapatoria...pagamos por la violencia de nuestros antepasados

De frases escogidas de Muad'Dib, por la Princesa Irulan


Los Fremen eran supremos en aquella cualidad que los antiguos llamaban “spannungsbogen”... que es la demora que se impone uno mismo entre el deseo de algo y el acto de conseguirlo.

De La sabiduría de Muad'Dib, por la Princesa Irulan


Así habló Santa Alia del Cuchillo: La Reverenda Madre debe combinar las artes de seducción de una cortesana con la intocable majestad de una diosa virgen, manteniendo esos atributos en tensión tanto tiempo como subsistan los poderes de su juventud. Pues una vez se hayan ido belleza y juventud, descubrirá que el lugar intermedio ocupado antes por la tensión se ha convertido en un a fuente de astucia y de recursos infinitos”

De Muad'Dib, Comentarios familiares, por la Princesa Irulan


Cuando la ley y el deber son una sola cosa, unida a la religión, uno pierde algo de su consciencia. Entonces, uno es algo menos que un individuo completo

De Muad'Dib: las noventa y nueve maravillas del universo, por la Princesa Irulan


Y llegó el día en el cual Arrakis se encontró en el centro del universo, con todo lo demás girando a su alrededor.

De El despertar de Arrakis, por la Princesa Irulan


Aunque después prolongó la serie (tres novelas) por encargo y se nota, el mal ya estaba hecho: necesitaba cada entrega como los navegantes necesitan la melange para viajar plegando el espacio-tiempo o como las Bene Gesserit para adquirir presciencia y conocer el futuro.


No puedo decir lo mismo de las precuelas y secuelas redactadas por su hijo Brian Herbert en colaboración con Kevin J. Anderson por mucho que insistan en la existencia de los manuscritos del padre como fundamento. Las he leído también por adicción y devoción a ese universo, pero quedan bastante por debajo del nivel medio del original. Basta comparar las entradas a cada capítulo que siguiendo la fórmula paterna nos ofrecen en cada nueva entrega con lo antes expuesto: solo en ocasiones aciertan. Veamos:


Hay más tragedias que triunfos en la historia. Pocos eruditos desean estudiar una larga letanía de acontecimientos que terminaron bien. Los Atreides hemos dejado más huella en la historia de lo que pretendíamos.

Duque Paulus Atreides


Un momento de incompetencia puede ser fatal

Maestro espadachín Friedre Ginaz


Desde los tiempos de Aristóteles en la Vieja Tierra, la humanidad no ha dejado de buscar el conocimiento, que considera un beneficio para su especie. Pero hay excepciones, hay cosas que el hombre jamás debería aprender

Rayna Butler Visiones Verdaderas


La escoria solo engendra escoria

Omnius, archivos de datos de la Yihad


Sinceramente, ¿qué es mejor, recordar u olvidar? Debemos sopesar bien esta decisión entre nuestra humanidad y nuestra historia

Bashar Abulurd Harkonnen, diarios privados


Quizá quien da la recompensa la definiría de forma muy distinta a quien la recibe

Pensadora KWYNA, archivos de la Ciudad de la Introspección


Decir además que el mundo digital derivado de Arrakis es de los que más adictos cosecha en la red, como el caso de Tolkien. Aquí también hay de todo: comunidades de usuarios, diccionarios y enciclopedias, juegos, webs monotemáticas, blogs... No hay foro de ciencia ficción que se precie sin un subforo dedicado. Basta poner en el buscador palabrejas como Fremen, Tleilaxu o cualquier otra de la jerga para encontrar multitud de enlaces. Como anécdota personal, lo volví a leerlo en el 2000 en html en la pantalla del ordenador para ver el futuro de ese aún hoy incipiente formato, o sea que fue mi primer libro electrónico. Aún me escuecen los ojos.


Quien desee un acertado resumen de la obra y referencias externas puede consultar con provecho:

http://es.wikipedia.org/wiki/Dune


Portada procedente de: http://leelibros.com/biblioteca/?q=node/1886 Biblioteca de Sedice, Portal dedicado a literatura de ciencia ficción, fantasía, terror y misterio

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Ciencia ficción literaria


Siempre es interesante leer a Houellebecq. Pese a su mala fama o precisamente por ello, primero como autor novel rupturista y después como autor consagrado fiel a su vitola de generador de polémicas diversas especializado en dudar sistemáticamente de cualquier resto del bagaje político de la revolución del 68. Así pues estamos ante un heterodoxo y una obra atípica para ser lectura de verano (cayó en agosto) pero que le vamos a hacer si el Papyre estaba de viaje. Sin llegar a ser una novela de ideas aborda motivos centrales de nuestra civilización: la clonación humana, el sexo (es casi pornográfica a veces), la inmortalidad, el racismo, las sectas, etc. El mejor resumen que se me ocurre es el de un buen batiburrillo de ideas no siempre acertadas. Como alguno de sus puntos de vista se muestran desprovistos de argumentos, metidos en la trama de la novela e incluso como observación marginal, el lector no tiene más remedio que distanciarse y buscar los motivos de las dudas que ha generado. Te hace pensar sin que el entretenimiento se resienta y esa cualidad accesible solo a los mejores, se agradece. De todas formas me interesa como muestra de las posibilidades del género, como recurso para decir lo que se piensa, en este caso presentando un amplio desarrollo temporal a través de las sucesivas encarnaciones de un mismo personaje, lo que le permite exponer alguno de sus puntos de vista sin las ataduras de un ensayo. Por cierto si alguien está dispuesto a hacerse una idea rápida puede consultar con provecho el material de wikipedia, http://es.wikipedia.org/wiki/Michel_Houellebecq en especial los enlaces externos.
Decir además que aparece con frecuencia el litoral almeriense donde reside, en especial Monsul, una de las playas más hermosas del sur de la península por donde recalo en ocasiones, siempre menos de las que quisiera.

Imagen procedente de http://www.rockatradio.com





martes, 25 de agosto de 2009

Lecturas del verano (6)



Entretenida y en algunos momentos intrigante, buena para el verano porque también es intrascendente. El autor es ya un clásico a quien conozco de otra obra más metida en el ambiente cyberpunk: Experimento terminal que obtuvo entre otros los premios Aurora y Nébula de Ciencia Ficción y que me resultó más interesante. Tengo preparada en el Papyre su saga Paralaje Neanderthal tres novelas sobre la re-aparición de esa raza. La sinópsis del último libro que tengo localizado y pendiente, El cálculo de Dios, que como su nombre indica va de la relación entre ciencia y religión, hace que a priori me resulte poco atractivo, aunque si más adelante se me ocurre glosar aquí la relación (algunas de las obras maestras del género se han redactado en ese contexto) igual entro.
Escrita en 1998 en pleno auge de la economía digital y del programa SETI destaca porque su final es notablemente optimista, cosa poco frecuente en nuestro ámbito. A partir de una idea presente en muchas obras del género (el contacto con una civilización extraterrestre mediante una serie de mensajes que terminan siendo los planos de un artefacto, tema ya visto por ejemplo en Contacto de Carl Sagan) se desarrolla la obra, bastante pegada al aquí y ahora. En el fondo se habla de relaciones familiares en una perspectiva temporal tan corta, que se sitúa en los primeros años de este siglo, defecto este que la invalidará en breve, como pasa con las escritas entre los años 50 y 80 que situaron su visión de futuro en un momento histórico que ya es pasado. Contiene algunas disquisiciones en torno a la topologia y la psicología sin llegar a aburrir, en especial las tesis de Jung sobre el inconsciente colectivo.

Portada copiada de: http://nacho.cyberdark.net/

lunes, 17 de agosto de 2009

Lecturas del verano (5)


A los americanos de vez en cuando les pone la ciencia ficción apocalíptica. Y si ellos se resfrian, todo el mundo estornuda. Ultimamente abundan películas y efectos especiales centrados en mostar capacidad de destrucción masiva en el cine o en la televisión y como no, también en novelas. Y es que cada momento de crisis ha tenido su correlato en el auge de este subgénero, sobre el que volveremos una y otra vez.
Si McCarthy en La Carretera consigue una buena novela gracias a elevar el contexto a la categoría de argumento, reduciendo al mínimo imprescindible la trama, o Schatzing en El Quinto día nos deja anonadados por lo novedoso del planteamiento y el rigor con que ha construido la historia, la que ahora comentamos no lo consigue. Ya he dicho que el tema aparece de vez en cuando, y la novedad tampoco está en el agente desencadenante: los virus (aunque este sea de diseño nanotecnológico, pero, ¿no era algo así lo que ponía en jaque a la humanidad en la peli de Will Smith Soy Leyenda, basada en un relato corto del mismo título de Richard Matheson?). No hay sorpresas en la trama y desde el principio adivinamos un desarrollo lineal que se va cumpliendo como un reloj. La obra forma parte de una trilogía, así que el final está preparado para ello, o sea que no hay final. Tampoco hay giros inesperados, ni ideas geniales o simplemente prometedoras; los paisajes que evoca ya han sido exprimidos hasta la saciedad, incluso parecen sacados de secuencias de cine. No obstante si algún aficionado busca lectura entretenida e intrascendente (salvo que el autor imprima un giro copernicano a las entregas próximas), este es su libro.

Portada copiada de: http://literfan.cyberdark.net

viernes, 7 de agosto de 2009

Mi novela del año 1990


-->Contra el Infinito / Gregory Benford
Con pocos autores he disfrutado y sufrido más al mismo tiempo que con Benford. Muy novedoso en su día, ahora no tanto; el ambiente general que evocan sus novelas (un enfrentamiento transgeneracional entre hombres y robots) es poco sorprendente por la traslación fílmica repetida de todos o algunos de los elementos de su particular universo: Terminator, Mátrix, etc.
Profesor universitario de Física, sus obras se catalogan como hard (“dura”, aunque yo prefiero “pesada”) por contener abundante especulación científica, así que casi siempre me he encontrado navegando entre el deseo de seguir con el relato porque como narrador y constructor de ambientes de tensión me parece de los mejores y el deseo de dejarlo: cuando abre el tarro de las esencias me resulta bastante insufrible.
No obstante Contra El infinito me encantó. Aquí todo es acción pura y dura . El autor te encamina al borde del precipicio hasta que al final te das cuenta que estás preso sin remedio en una única y poderosa especulación ya clásica en la literatura “culta” presente en Moby Dick y otras obras similares: el empecinamiento en ir contra obstáculos insalvables, frecuente también dentro del género. Una de las primeras novelas de ciencia ficción introdujo la palabra robot para referirse a un un ser mecánico autoconsciente construido por el hombre (R.U.R. : Robots Universales Rossum de Karel Kapek) posteriormente el tema será explotado a conciencia por Asimov (Yo robot y todos los relatos relacionados, con una película reciente que picotea un poco en todos ellos); también tiene un montón de semejanzas con Dune, escrita 20 años antes.
En pocas palabras, aunque la idea en sí es poco original, la obra es redonda. De hecho la leí antes que Cronopaisaje, la novela que le proporcionó fama internacional, y me gustó más, por lo dicho.
Portada copiada de: http://www.tierrasdeacero.com

lunes, 27 de julio de 2009

Lecturas del verano (3)


Considero que es como mínimo entretenida. Su interés va creciendo a medida que el relato se desarrolla. Se construye a partir de lo que podemos calificar como "arqueología inversa”, la aparición de estelas conmemorativas de sucesos bélicos que aún no se han producido. Me ha gustado especialmente su forma de resolver como contar un acontecimiento trascendental desde una perspectiva próxima sin ser el héroe de la película, ausente en toda la obra. De paso es un buen manual sobre como utilizar la ciencia ficción como recurso para convertir una historia más o menos del montón en una buena novela.

viernes, 24 de julio de 2009

Lecturas del verano (2)


Con Omega / Jack McDevitt estamos de nuevo ante ciencia ficción de la buena escrita al estilo de la época dorada del género: una space opera que se enmarca en la serie inaugurada con Las máquinas de Dios que comenté como lectura del otoño pasado, apenas abierto el blog. La obra se lee de un tirón y hasta la fecha es la más entretenida de la serie aunque (como siempre) puede influir que el entorno sea reconocido gracias a las lecturas previas. Si la arqueología espacial era el fundamento de “Las máquinas de Dios” la posibilidad de una nube galáctica infernal, por su capacidad para destruir selectivamente civilizaciones avanzadas, que ya apareció en la anterior entrega, erigida por una civilización muy superior a la humana es el hilo de esta. Lo mejor de todo es que nos deja con ganas de seguir, así que ya tengo preparado el volumen que me falta (Deepsix) para cerrarla.

Portada procedente de : http://www.aurorabitzine.com

miércoles, 15 de julio de 2009

Mis lecturas del verano 1


Con el verano uno entra en “stand by” o sea que me pongo casi de vacaciones: todo lo relacionado con el trabajo intelectual tiendo a dejarlo a un lado y parece que busco más la diversión y el entretenimiento; hasta “en la lectura para pasarlo bien” se nota. Tenía y tengo un elaborado plan para abordar la serie Roma de Colleen MCCullough entre pecho y espalda con mapas y planos, documentación histórica y toda la parafernalia, pero ni por esas; también estaba releyendo la Galaxia Gutemberg con el objetivo expreso de hacer una serie de entradas bajo el título genérico de McLuhan revisitado, y La Rama Dorada, apasionante libro de Sir James Frazer (me refiero a la edición en un solo volumen de FCE, única accesible en castellano, creo) buscando argumentos para relacionar bajo el punto de vista mítico dos iconos locales. Y ahí está, todo abandonado; ni siquiera la prometida lectura sincrónica de Galdós y Pérez Reverte preparadita en el Papyre me tira. En cambio desde julio no he parado de leer todo lo que me cae encima de Ciencia ficción, en especial la menos comprometida, que diría: La llegada de Joe Haldeman, Omega de Jack McDevitt y Los Cronolitos de Robert G. Wilson, autores consagrados y novelas reconocidas.

Aunque la selección ha sido al azar, tras la lectura se deduce que pertenecen a un mismo subgénero que trasciende incluso el ámbito de la ciencia ficción: la llegada de un salvador o mesías o en su caso de un destructor de civilizaciones, siguiendo el modelo literario evangélico. Tanto el modelo completo, a saber: advenimiento, ascenso, caída (vía crucis o pasión) y ascensión a los cielos o glorificación, como el parcial, es el fundamento de un montón de obras literarias e incluso hay quien afirma que toda obra literaria es parte de un ciclo evangélico, o si se prefiere, de los ciclos similares presentes en antecedentes paganos; de hecho la primera leyenda escrita que se conoce (el poema de Gilgamesh) ya lo desarrolla.

Como su nombre indica, La llegada sitúa la acción a partir de un mensaje que señala el día del contacto con una civilización extraterreste. La obra no resiste los calificativos con que en su día la adornaron aunque cumple con el cometido de entretener. A mitad de lectura se ve venir que prepara un “giro inesperado” en la línea argumental; así que creo haber leído una obra menor del género y del autor, (Joe Haldeman), un clásico.

Imagen procedente de Leelibros, la biblioteca de Sedice.com

viernes, 26 de junio de 2009

La Cicatriz / China Miéville


Hay que ser osado para leerlo y tener el espíritu ingenuo de los niños para disfrutarlo. Si te crees portador de esos valores atrévete con él. Tendrás diversión asegurada. Y como yo, de vez en cuando te acordarás y dirás “tengo que volver a leerlo”.

Nunca me ha gustado dar muchos datos de las obras que comento (lo considero una falta de respeto al futuro lector y una forma de esconder otras carencias) pero por una vez voy a romper –pero poco– la regla: Una enorme ciudad flotante multitribal –y multirracial– más grande que Madrid o Londres se desplaza perezosamente por el océano del mundo de Miéville (El Bas–Lag). En ese marco general habitan geografías y personajes fabulosos que evocan mitos de la literatura y la civilización occidental contados a su manera; quizás por ello es considerado un renovador de la Ciencia Ficción, de hecho casi podríamos decir que el mejor exponente de lo que vendrá en este siglo: las megalópolis como el lugar de todo; la mezcla intencionada de elementos procedentes de la fantasía o el terror e incluso de la novela histórica, en una especie de retorno hacia la narración sin fronteras entre géneros; la ucronía tecnológica (por ejemplo: ¿qué narices pinta un trabuco de pólvora en un mundo de ficción altamente desarrollado...?); la crítica social ... Encima es ciencia ficción europea, en una distinción que no es banal.

Lo leí en 2004 (se editó en 2002 en castellano) precisamente porque ya conocía su obra anterior El callejón de la calle Perdido de la que deriva, pero que no es imprescindible conocer previamente y a la que en mi opinión supera con claridad. También le leí a continuación El Consejo de Hierro y me pareció la más floja de las tres. Espero con impaciencia hacerme con su última obra editada en castellano El Rey Rata que no obstante es la primera que escribió (1998)

... Y efectivamente es así de adictivo.