jueves, 30 de abril de 2009

El Aigua Dolça i Salà








































En él se expone el estado de abandono del paraje de L’Aigua Dolça i Salà: “la falta de cuidados y el vertido de escombros degrada el singular paraje de los chopos ilicitanos”. La denuncia no es nueva; basta echar mano de hemeroteca para comprobar que cada cierto tiempo alguien se acuerda y cita el mal estado del lugar y de los árboles, a pesar de las supuestas intenciones proteccionistas del Ayuntamiento. Si entramos en Internet, tenemos más de lo mismo. Así resulta instructiva la visita a uno de los foros de Bonsai Costa Blanca, exactamente este

donde, como contrapunto al texto procedente del artículo dedicado al chopo ilicitano en la web de Alicante Forestal, se muestran unas excelentes fotos recientes que nos transmiten de forma cabal el estado del paraje.Contrasta con el idílico marco recogido en el portal Carabassi.net. ya que las fotos pretenden ilustrar el interés botánico del chopo, más que el estado del lugar.
Ya a principios del siglo pasado se menciona en varias cabeceras de prensa local, cuya cita puntual en otra ocasión trasladaré aquí.
Como material adicional a la declaración de bien de interés cultural del Pantano de Elche y en conexión con el Palmeral Histórico, el Consell Valencià de Cultura emitió en su día un Informe sobre la Acequia Mayor de Elche y sus construcciones asociadas, donde se cita puntualmente, otorgando utilidad a los árboles como elemento de sustento de la acequia, en un tramo que es una mera excavación sobre el terreno sin obra ni mampostería.
De una de las autoridades de la botánica del siglo XX Carlos Martínez Vicioso, en su obra Salicáceas de España,1951, p 10-13 de la Biblioteca Digital del Real Jardín Botánico de Madrid que reproducimos, se plantea la posibilidad de que fuesen plantados ex profeso, hipótesis que parece confirmar el artículo Aspectos sistemáticos, biométricos y ecológicos del chopo de Elche "Populus euphratica olivier" / Pilar Martínez Nuñez En: Anales de la Universidad de Alicante. Escuela de Magisterio . -- Alicante : Universidad de Alicante. -- N. 3 (1986), p. 197-228.
De nuevo tenemos un lugar al que los ilicitanos solían ir hasta no hace mucho, en trance de desaparición. Además de la deficiente calidad de las aguas, hoy en día es materialmente imposible recuperar el uso popular si no se emprenden obras de recuperación sistemática del entorno físico, eliminando basuras y escombros e impidiendo el acceso a los vehículos. No es solo responsabilidad del Ayuntamiento, aunque debería tomar la iniciativa. La Consellería en la declaración del Pantano como bien de interés cultural califica la Acequia Mayor como elemento inseparable del mismo. Esta misma acequia también está incluida entre los elementos a proteger derivados del Palmeral Histórico de Elche, así que no caben excusas; recordar además que Riegos de Levante es su propietaria y su actuación brilla por su ausencia...
Foto procedente del diario Información digital, en el artículo citado

martes, 28 de abril de 2009

El Pantano (I) El Merendero de ITUSA







Ya hace algún tiempo visité el Pantano, concretamente este otoño pasado: quería verlo lleno, con el agua rebosando por la presa, tras la rotura de la compuerta y su reparación. Justo unos días después algún irresponsable rompió de nuevo la compuerta y se volvió a vaciar en cuestión de horas. No he vuelto a ir, pero seguro que no tardaré porque sin saber muy bien como de vez en cuando paso. Muchos ilicitanos tenemos recuerdos asociados al paraje: jugar al fútbol, fer herbetes, bañarse (cuando las aguas eran solo agua salobre, no hace tantos años), hacer la paella en familia y pasar un día en el Molino, adentrarse por los túneles de la Acequia Mayor, recoger fósiles y jacintos, subir al Castellar; atreverse a cruzar los acueductos, prolongar la marcha siguiendo la estela de las acequias o buscar puntas de silex en la Sierra del Buho, hoy semidigerida y machacada, convertida en áridos y mortero... No me gustó lo que ví, no solo por las palmeras maltratadas a los pies de la presa como en su día comenté aquí o el descenso alarmante de la calidad de las aguas –las mismas que riegan los parques públicos de Elche– así que mira por donde los habitantes de los valles del Vinalopó contribuyen involuntaria y materialmente al mantenimiento del Palmeral Patrimonio de la Humanidad gracias al abono que aportan. Tampoco me gustó el lamentable estado de abandono de lo que en su día fue un potente argumento para acallar las protestas contra la instalación de un vertedero de residuos en sus inmediaciones: el área de esparcimiento que ITUSA montó justo en la bajada al Pantano. No iba predispuesto a ello pero perdí buena parte de la mañana visitando los despojos: el almacén, los aseos, los hogariles al aire libre, las plantas exóticas que ahora afean aun más el lugar, dejadas de la mano del hombre que las plantó y al que maldigo doblemente por haberlas plantado y por no cuidarlas. El Pantano necesita urgentemente la intervención pública reparadora y cuanto más se tarde será peor. La primera vez que conservacionistas y ecologistas locales le sugerimos al Ayuntamiento que recuperara el Molino aún estaba entero: abierto todos los días, con su cantina, con las tolvas y la maquinaria dentro, con sus paredes y techos intactos. Hoy en día el edificio también es una lamentable ruina y costará mucho más rehabilitarlo. Inevitablemente será un invento, una construcción nueva adaptada a los tiempos que corren, sobre los restos de la antigua. Me evoca las muchas reproducciones en cartón piedra que nos quedan: La Mutua, la casa de Gómez, La Glorieta, La Coral ...

jueves, 23 de abril de 2009

Sant Jordi y bookcrossing

Por una vez y sin que sirva de precedente voy a comentar como me está yendo el día en el trabajo. Con alguna frecuencia aunque menos de lo que me gustaría, la red de Bibliotecas Publicas Municipales de Elche se embarca en iniciativas interesantes y hoy se está materializando una de ellas: la suelta de libros siguiendo el bookcrossing en conmemoración del día del libro. Según reza el folleto que se adjunta “Las Bibliotecas Municipales de Elche celebran el Día del Libro liberando 200 libros con la intención de fomentar una afición que no conoce fronteras: la lectura.

Si el día 23 de abril te encuentras un libro en la parada de autobús, en la estación, en el cine, o en una plaza pública, no pienses que ha sido olvidado o perdido. Se trata de un libro abandonado deliberadamente para ti, para que lo disfrutes con su lectura y después, si decides seguir con este juego, entres en la página web y, a través de su código , hagas comentarios, informes del lugar en donde lo has encontrado, indiques cuándo y dónde vas a abandonarlo. El juego es fácil: Lee, registra y libera”.

Me ha tocado soltar algunos en la Plaza de Madrid y alrededores (Plaça de l’Algeps y San Fermín). Lo he hecho alrededor de las 9 ½ de la mañana y no me resisto a comentar los resultados:

Estaba en plena tarea cuando se me ha acercado una mujer de cierta edad con uno de ellos en la mano (La carta esférica de Pérez Reverte), me ha preguntado si se lo podía llevar y donde y cuando tenía que devolverlo. Una vez que le he informado de cómo funcionaba la cosa, los ha ido curioseando por toda la plaza y ha escogido otro más, con buen criterio. En eso que ha pasado una vecina y tras un intenso coloquio de patio han cogido otro; tras un poco de cháchara adicional han venido a decirme que les parecía una idea fenomenal, porque así podían leerlos a su ritmo y que no me preocupara porque los iban a volver a dejar como nuevos en la plaza en cuanto los terminaran. Las he visto irse contentas –aunque no tanto como yo– en animada conversación. Ya había terminado de repartir cuando un chaval ha visto de pasada, justo al lado del paso de peatones una novela de Salgari. Ha frenado en seco y la ha cogido, se ha sentado, la ha hojeado, ha mirado con cierto aire delictivo –y yo haciéndome el sueco, como se dice– y se lo ha metido en el bolsillo.

Ahora mismo, las 12 del mediodia solo quedaba en su sitio un libro de poesía valencianocatalanobalear.

No puedo evitar citar lo que fué la primera iniciativa municipal de lectura, la Biblioteca Popular Maciá, inaugurada a bombo y platillo durante la Dictadura de Primo de Rivera en 1927, como inutil intento de emular el relativo éxito de las bibliotecas que las sociedades culturales mantenían ante la falta de interés del Ayuntamiento. La Biblioteca (sic) era apenas un armario con libros en medio de la Glorieta, sin personal que la atendiera, con la vana pretensión de que los ciudadanos leyeran sus libros en el jardín y después los devolvieran. Un año más tarde el Ayuntamiento se vió obligado a hacer un llamamiento en prensa ante el lamentable estado de sus restos: la mayor parte habían desaparecido y los que quedaban estaban lamentablemente rotos e inservibles. En 1929 se cerró. Quiero creer que corren otros tiempos y que nuestro nivel de civilización ha subido muchos enteros. Espero contar que he visto alguno de los libros liberados en Elche y que hay noticias del viaje de otros. Se lo merecen los libros, los ciudadanos y la Biblioteca.

Ilustraciones procedentes de http://www.bookcrossing-spain.com

Fotografías antiguas de Elche


















No he podido resistirlo. Soy seguidor del blog Alicantevivo y ayer me llegó la primera entrega de la serie Elche a través de las fotografías antiguas que viene a reproducir en digital las que contiene la obra "Historia de la tarjeta postal de Elche:
  • Historia de la tarjeta postal en Elche : memoria gráfica de la ciudad, 1897-1957. Editores y catálogo / Jerónimo Guilabert Requena, Roque Sepulcre Sánchez ; [prólogo Rafael Navarro Mallebrera] . -- [Valencia] : Tivoli, [2007]
La obra incluye nada menos que 1619 postales hasta ahora solo accesibles a través del libro. Se sumará con ello a la corta pero interesante lista de sitios en la red que tienen información gráfica de interés local, como El Museo Escolar Agrícola de Pusol, el propio blog de AlicanteVivo, la Generalitat Valenciana en sus publicaciones electrónicas sobre el Palmeral y el Misteri (por cierto: señores de la Generalitat o/y del Ayuntamiento, ¿para cuando una reproducción en digital de los elementos del fabuloso montaje "Mon i Misteri de la Festa d'Elx?) o el Ayuntamiento de Elche un poco por todos los sitios, el artículo El legado fotográfico de Alejandro Ramos, con enlaces al catálogo y a la exposición que en su día se hizo sobre la cultura ibérica a través de la fotografía, y mucho más: afortunadamente abundan los artístas, aficionados y profesionales locales, como Andreu Castillejos y otros (el fotoblog de Javi, que también sigo y su último invento que seguramente seguiré: Mácula Lútea) o los que se encuentran en el recopilatorio de blogs recogidos del diario electrónico EsElx en la sección correspondiente Blogs d'Elx. De vez en cuando nos regalan fotografías impagables.
Foto tomada del Foro sobre el Palmeral histórico de Elche en Google

Añadido el 11/07/2015: A estas alturas, un poco sin querer pero queriendo, este blog se ha convertido en un punto de referencia en cuanto a fotografías antíguas de Elche se refiere, así que aquí va el enlace directo todas las entradas del blog sobre el tema a través de la etiqueta: fotografías antiguas de Elche

miércoles, 22 de abril de 2009

Cavanilles y Elche, en el dia de la Tierra


Aquí tenemos el artículo central dedicado a Elche, de la obra Observaciones sobre la historia natural, geografía, agricultura, población y frutos del reyno de Valencia por Don Antoni Josef Cavanilles. numerosas veces reeditada y citada por la calidad de su contenido. Existen, que yo sepa, dos ediciones digitales. Una, la de BIVALDI (La Biblioteca Valenciana Digital) y otra, la citada más abajo. Merece ser leida con mucha atención. Cualquier investigador o mero curioso de lo local puede encontrar abundante información dispersa en toda la obra.

He obtenido la paginación relativa a Elche del índice del espléndido libro en 4 volúmenes que contiene el facsímil integro de Cavanilles, bellamente ilustrado con fotografías de Francesc Jarque:
  • Les observacions de Cavanilles dos-cents anys despres / pròleg, José Mª López Piñero ; introducció, Joan F. Mateu Bellés ; epíleg, Vicent M. Rosselló Verger ; autors, Julio Lacarra, Ximo Sánchez, Francesc Jarque ; [traducció, Servei deTraduccions Bancaixa, Empar Jiménez i Reig] . -- [València] : Bancaixa, Obra Social, D.L. 1995-1997



  • Como botón de muestra, valgan algunas citas adicionales:
    Riegos de Levante Libro IV. 248;
    Pantano de Elche, su descripción y medidas, p 273-274
    Laguna de Elche 269 y 278
    Belluga, 280
    Carrús 269
    Crevillent 274-280
    Dátiles 272
    Pias Fundaciones 280-281
    Santa Pola 274
    Tormo 132, 273
    Vinalapó 168, 265
    Aspe 267
    Y más...
Fuente Biblioteca digital del Jardín Botánico : http://bibdigital.rjb.csic.es/spa/Libro.php?Libro=245













Pulsar en las imágenes para verlas en tamaño legible.


Entrada revisada el 7/07/2012
Ilustración de la cabecera: http://ccsocials.blogspot.com.es/2009_01_01_archive.html

jueves, 16 de abril de 2009

Itinerario por los documentos digitales del Palmeral histórico de Elche







Xilografía de Puttner (grabado sobre plancha de madera) de una publicación alemana (Dattel-Ernte bei Elche ="cultivo de dátiles en Elche")aparecida en 1808, reflejando la belleza del palmeral y las actividades cotidianas en él.

Fuente: http://www.alicantevivo.org/2007/08/el-palmeral-de-elche.html


Elogi al dàtil d'Elx

En tou ramell expandit
a l'aire on esvelt impera,
és esclat en la palmera
i més bo quant més pansit.
De l'oasi espleta el crit,
fruitós tedi que madura,
i a Elx té la glossa pura
en un groc d'or i de flama
que adreça ibèrica dama
amb sucre etern de Cultura.
Joan Valls Jordá / Grumet a soles

Detrás del paisaje está el paisanaje[1]; una larga sucesión de personas que, por necesidad o por placer, por orgullo, por estirpe o vete a saber porqué, han hecho posible su pervivencia. En el paisaje también están las renuncias, los desastres y los remiendos, los descosidos y las curas de urgencia. Aún podemos adivinar la situación de partida: un vasto oasis ininterrumpido desde Orihuela hasta Alicante que encuentra en la situación orogeográfica, en el clima y la salinidad de las aguas un ámbito propicio. Es posible que estuvieran aquí antes que nosotros a juzgar por los registros fósiles (Picó et al.). Puede que los árabes las trajeran (Ibarra dixit) y seguro que las trabajaron como solo ellos saben hacerlo; es probable que la agricultura ilustrada les diera el abancalamiento en cuadrícula que hoy conocemos, como afirma Gaspar Jaén. En cualquier caso lo que ha quedado, esté donde esté, son retazos, fragmentos, restos de una labor más o menos sistemática de destrucción que aún hoy sigue por diversos motivos y que merecen idéntica consideración que los trozos de palmeral reconocidos como Patrimonio de la Humanidad. Los huertos envejecen irremediablemente; los ejemplares aislados son reducidos y abatidos tras años de prácticas abusivas destinadas a hacerlos perecer; y por efecto del mero crecimiento físico de nuestra ciudad, no tardaremos mucho en fagocitar huertos integrándolos en el entramado urbano. Mientras tanto, se me ocurre que el paisanaje es la figura que realmente deberíamos proteger, en especial aquellos ejemplares, no muy abundantes por esta tierra, empecinados en mantener y recuperar lo poco que va quedando; incluso los que han podido inventar que somos poseedores de una cultura más propicia (sic) a su cuidado, porque en cierto sentido no les falta razón: este pueblo, que tanto mira al cielo buscó afanosamente en él su sustento, haciendo descender el ramàs pletórico de dátiles con el mismo mimo que si fuera la magrana o la ressèlica, y no hay más remedio que recordarlo.

Por eso, para el curioso espectador o partícipe en este drama laico, esta recopilación.

Dossier de prensa elaborado con motivo de la candidatura.

Plan especial del Palmeral en vigor, a destacar la bibliografía.Pese a su interés, a destacar la imposibilidad material de descargar con rápidez la obra. Hay que embarcarse en un largo proceso de descargas parciales para cada una de las entradas del índice.

Un cuidado artículo con abundantes referencias digitales

Contiene “El Palmeral de Elche. Una Paisaje Cultural Heredado de Al-Andalus. Publicación del Ayuntamiento de Elche y la Consellería de Cultura. A destacar el repertorio final: El Palmeral, la ciudad y el regadío de Elche: bibliografía


http://whc.unesco.org/en/list/930/

Contiene toda la documentación relativa al Palmeral histórico. La descripción del bien declarado y el resto del expediente está en inglés y en francés, Señores del Ayuntamiento: ¿para cuando una reproducción completa del expediente en castellano y en valencianocatalanobalear?

Menciones adicionales

  • Artículo de Jose Antonio Larrosa Rocamora en la revista Investigaciones Geográficas de la UA, servido por la Cervantes Virtual: http://hdl.handle.net/10045/326
  • Exposición organizada por el Ayuntamiento, ya citado en una entrada anterior del blog: http://www.exposelche.com/expopalmeral/_pdf/Palmeral_Elche.pdf.
  • Resumen de la documentación que se presentó en su día ante la UNESCO. Enumera con cierto detalle los aspectos íntimamente relacionados con el bien a declarar Patrimonio dela Humanidad, para asegurar su permanencia e influencia sobre el bien protegido. Ejemplo: las aguas de riego y el sistema de acequias y de distribución o los utensilios y herramientas propios del cultivo y tratamiento de la palmera; las profesiones vinculadas, algunas en peligro de extinción y que a mi criterio deberían tener garantías suficientes de pervivencia. http://www.elche.es/palmeral/

Selección de enlaces interesantes:

Foro de Google sobre el Palmeral de Elche


[1] País, paisaje y paisanaje, de Unamuno, publicado el 22 de agosto de 1933 en el periódico Ahora e incluido como cierre en el recopilatorio Paisajes del Alma, que recomiendo encarecidamente. Y es que hay que lidiar con Unamuno.

miércoles, 8 de abril de 2009

cyberpleg


... y los dioses sedentarios sustituían a las divinidades fluyentes, imprevisibles y cambiantes, de las tribus nómadas...
Félix de Azua. La necesidad y el deseo, en Sileno 14-15


Escuchó con atención las ondas. Apenas llegaban signos extraños, solo el ruido de fondo. No había enemigos a la vista. Lentamente, se despojó de la coraza, el yelmo, los visores,... de toda la absurda parafernalia que tenía que llevar encima. Quería sentir sin mecanismos interpuestos la placidez que derramaba aquel pedazo de tierra que a pesar de los años aún permanecía vivo. Una fresca hondonada orientada al norte, al abrigo del sol abrasador –y de cosas peores como los vientos cargados de radiación– con arbustos y árboles, con signos de vida animal y el leve sonido del agua de un escuálido arroyo. Puso sus manos en contacto con el humus. Tenía que sentir la energía vital acumulada en la hondonada, manifestar su conciencia, dejarse fluir. Necesitaba sentirse como lo que era: un ser vivo con lazos ancestrales. Finalmente, dejó caer todo su ser casi desnudo sobre el suelo con los brazos en cruz y los dedos extendidos. Un lento gemido desgarró su cuerpo, extendiéndose y tomando fuerza hasta llorar como solo saben hacerlo los adultos cuando están solos: desde dentro. Nunca supo cuanto tiempo estuvo así.
Antes de partir ordenó cuatro grandes piedras planas, una marca con un significado preciso dirigido a sus semejantes: alguien del género humano ha estado aquí. Respeta el lugar. Depositó en el interior de la rudimentaria hornacina la pulsera de señales, estropeada en la refriega de dos días antes, asegurándose de borrarlo todo hasta convertir el objeto en un simple adorno, una ofrenda.
No quiso entrar en el bosque por miedo a lo imprevisto. Desconectó los mecanismos de tracción y con sumo cuidado, a pie, con los sentidos concentrados en los múltiples avisos de los sensores, fue bordeando la hondonada por el escarpe. Llegó exhausto a la parte más alta del collado y se preparó para dejar pasar el tiempo en una oquedad rocosa hasta bien avanzada la noche, momento en el que podría buscar como sobrepasar la línea de cresta sin peligro, con todos los cibermecanismos desconectados.
La oscuridad amplió la presencia de la hondonada y sobrecogido, se durmió.
Pasar por allí, se lo merece.