domingo, 12 de julio de 2015

La casa Bordonado en Algoda

El día que Raúl Agulló muy amablemente me facilitó el contacto con los propietarios de la ermita del Molar allá por el mes de abril, acabamos la excursión visitando la Casa Bordonado, pues según él, había que ver el pino, la casa y el paraje y no le faltaba razón, pues es un ejemplo de vivienda rural construida al calor de la prosperidad de la naciente economía fabril ilicitana al final del XIX. Los Bordonado, tal y como se presenta en el anuncio que me facilitó Raúl, aparece como una estirpe de empresarios dedicados a la fabricación manual y mecánica de alpargatas, así que probablemente se construyó como alojamiento veraniego, equivalente a la tradicional faeneta en defora pero obviamente con más empaque por los significativos detalles como las dos alturas, la combinación de pilares de mampostería y fundición, el aljibe de bóveda y la presencia del árbol.


El árbol:  un ejemplar de pino de halepo de notables dimensiones, que cumple con las exigencias dendrométricas fijadas por la Generalidad Valenciana para ser considerado árbol patrimonial. Por ello ha sido incluido por Raúl Agulló en su catálogo de patrimonio arbóreo local, pendiente de ser declarado como tal por el Ayuntamiento y de ser incluido en el listado de árboles monumentales de la Comunidad Valenciana. Decir que su estado, como se indica en la ficha adjunta, es bastante malo y alguien debería intervenir, podando y reforzando las ramas.
Foto de la copa con el tirante para impedir la rotura de una de las dos ramas mayores
Dado que la casa tiene en la porchada el año de construcción, si lo tomamos como fecha de plantación podemos decir que ha superado claramente los cien años de vida.  
Detalle de la base del tronco, con Raúl Agulló
El aljibe. Muy próximo al pino hay un aljibe de bóveda con brocal y un abrevadero de piedra que en su día probablemente estuvo adosado a la capilla o brocal original hoy inexistente. Puede que la proximidad entre el aljibe y el pino explique el notable desarrollo de este último, conocida la tendencia de esta especie a entrar en el vaso con sus potentes raíces.
Aljibe de bóveda, brocal y abrevadero
Interior del aljibe
Aliviadero en la base



Perspectiva de la porchada


La casa. Se trata de una construcción típica de la época, con dos alturas y porchada que a su vez sirvió de terraza al piso superior. A destacar la combinación de sillería y pilares de fundición en la porchada, que abarca todo el frontal del edificio, y también la barandilla de fundición de la terraza, desaparecida cuando fuimos pero que estaba ahí en las primeras fotos que me remitió Raúl. Los pilares contienen el sello Fundición Escorsa, una empresa catalana que tiene varias casas con pilares similares por aquí según me dijo el propio Raúl. En la foto que encabeza la entrada se puede apreciar una grieta en el cuerpo superior del edificio que viene a continuar en el derrumbe parcial de la terraza, por lo que su estado es a todas luces crítico, agravado por el actual uso del edificio como gallinero. 


Fotografías de Raúl Agulló, de la Enciclopedia Catalana
Detalle de la barandilla, pilar de sillería y cenefa de madera





Pilar de fundición con capitel y derrumbe parcial de la terraza

2 comentarios:

  1. Excelente entrada. Tenemos un rico patrimonio arquitectónico en nuestra ciudad y lo desconocemos. Mu buena labor.

    Un saludo

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