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martes, 15 de febrero de 2022

Los ALJIBES (3) Material del AHME


 ... Por documentos de fecha inmediata a la reconquista

sabemos existían en el campo de Elche más de 300 aljibes... 

Pedro Ibarra, Institución del riego en Elche, p. 53

En entradas anteriores dedicadas enuncié que ante la escasez de agua para beber, debieron tener una importancia fundamental los aljibes públicos. No en vano el consumo del agua procedente del Vinalopó se consideraba insano y se asociaba con la proliferación de fiebres tercianas y otras epidemias. Por ello el Consejo Municipal insistió una y otra vez en la limpieza y el arreglo de los aljibes de uso público. 

En fecha tan temprana como el 7 de octubre de 1381 según el manuscrito Índice de Remisiones a Cabildos y sitiadas de D. Pedro Ibarra (1) ya consta un acuerdo municipal para que, literalmente "... escuren los aljibes...", esto es, que los limpien. TOMO I p. 26 (En adelante las citas se harán con el número de página y el tomo del documento)

En julio de 1437, probablemente ante la escasez de agua de boca, se acuerda componer dos cada año. (Tomo I p. 221). Debemos suponer que la orden llevaba implícita la reparación y puesta en uso.

El 21 de septiembre de 1449 Se acuerda limpiar y componer los aljibes de la torre del Puerto (TOMO I p. 224).

Fotografía de Carlos Martínez ElcheXploreR

Citas de idéntico tenor literal (escurar los aljibes / o bien ...que se limpien todos los aljibes del término ) podemos encontrar en los años 1569, 1586, 1756, 1767, 1769, 1776, 1777, 1794 etc. En esa fecha la cita de D. Pedro Ibarra es muy elocuente: Aljibes del término: Se acuerda su limpieza y reparación precisa por haber estado mucho tiempo abandonados... En ocasiones también se menciona el mal estado de la conducción del Obispo Tormo, un problema permanente que llevó al Consistorio a buscar afanosamente agua de boca de otros puntos.

Y como muestra de la necesaria supervisión sobre el uso y la finalidad de los aljibes públicos, el 13 de octubre de 1453 D. Pedro cita una orden municipal prohibiendo abrevar animales, sacar agua para ese menester, etc. (TOMO I p. 303), orden que también se repite cada cierto tiempo. No obstante la cita más completa y que enumera los aljibes públicos repartidos en el término es una transcripción de un acta municipal de fecha 15 de octubre de 1577, que Don Pedro Ibarra incluye en su  «Índice de remisiones a cabildos y sitiadas, 1370-1923», (TOMO II, p. 281. Texto en cursiva):

Fotografía de Carlos Martínez ElcheXploreR
 Fecha 15 de Octubre de 1577

Aljibes en el término

Divendres a 27 de setembre

Ministre infirmaren i notificaren a totes les persones davall escrites que tenen les sobralles del aygua dels aljups escuren aquells dins sis dies contadors de hui en avant sols pena que si no u faran los seran llevades dites sobralles y donades a les persones que se obligaran escurarlos i tenir en conrreu y si los dits aljups estaran gastats los magnifics jurats los daran argamasa lo qual Aixi an ordenat e proveehit per lo be y utilitat de la present republica i u manaren de part dels magnifichs jurats

Primo a Jaime escure lo aljup de beniay perque te les sobralles de aquell.

Item a Pere Bru escure lo aljup de la llegua les sobralles del qual posehex i rega 

Item a Melchior Llimiyniana escure lo aljup de benicaxer les sobralles del qual rega.

Item a Menchior Gil escure lo aljup de la [queua?] les sobralles del qual rega.

Item a Joan Salema escure lo aljup de la [cruellada, creualla? ] del camí de Guardamar y de la foya en la partida del [patro?].

Item a la viuda de [¿Ripoll?] escure lo aljup del pla que es diu de romero.

Item a Franci Huverna escure lo aljup de artabix.

Item a Blay Llopes escure lo aljup de la [senmartina?]

Item a la viuda de Jeroni Sempere escure lo aljup de Bataller

Item a Joan Llorca escure lo aljup de la venta

Item a Joseph Macia escure lo aljup de la torre del pla

Item a Antoni Gil desclaves escure lo aljup del pi ver

Item a la viuda de Sentacilia escure lo aljup de maytino

Iem a gaspar Valero escure lo aljup de les alqueries

Item a baltasar ortiz escure lo aljup de [benllopita]

Item a Mossen pitarch escure lo aljup del pla

Item a Sardrot nou convertit escure lo aljup que esta damunt la torreta de beniay en lo seu bancal.

Item a la viuda de Jaime Ortis escure lo aljup que esta a la parada de Carmadet (1)

Item a Llois Jacon escure lo aljup de benicaxer les vinyes de Pere de Espla

Algunos son suficientemente conocidos, otros no, así que antes de que termine desapareciendo toda referencia material, sería interesante localizarlos.


NOTAS
La fotografía que encabeza la entrada es de Carlos Martínez. Aljibe de la casa del Borreguet según SIGELX.
(1)Pedro Ibarra y Ruíz, «Índice de remisiones a cabildos y sitiadas, 1370-1923» manuscrito existente en el Archivo Histórico Municipal de Elche.
(2) Camí del Carmaet. Se trata de un camino transversal a la centuriatio que va en paralelo a la supuesta vereda o camino íbero en dirección al Molar, según Lorenzo Abad Casal.


domingo, 30 de enero de 2022

Casa "La Frondosa" La Marina


En la reciente salida que hice al Molar en compañía de Raúl Agulló Coves, además de La Escuera fuimos a ver la hacienda "La Frondosa" (y la cantera situada frente al cementerio, que otro día veremos), que teníamos pendiente desde al menos 2020. En uno de los comentarios dedicados en la entrada de Chocolates Brotons puede leerse la fuente primera de la entrada de hoy, proporcionada por Raúl Agulló:
Como notas históricas sobre el origen del negocio familiar del aguardiente en Elche, se podría quizás destacar que Francisco Sánchez Boix fue un ilicitano pionero desde principios del siglo XIX en la calle Porta de La Morera, en la producción industrial de aguardientes. Le sucedieron en el negocio algunos familiares, los hermanos Pérez Sánchez, con la elaboración de varios tipos de licores, anisados y jarabes, así como la distribución de otros vinos y alcoholes. Entre sus productos, alcanzó gran éxito comercial el “Anís Palma”, producido ya en el siglo XX en la nueva ubicación de su célebre comercio en la calle Filet de Fora junto al actual Centro de Congresos, en el edificio histórico que fue conocido popularmente como La Fabriqueta de Aguardiente. Los herederos de esta familia, avanzada la segunda mitad del siglo pasado, aprovecharon su experiencia y capacidad logística para ampliar el negocio, distribuyendo también otras bebidas como casera, cerveza, refrescos de cola, leche, etc. Algunos de ellos emplearon para su negocio esta fabriqueta frente al molino de Chocolate, y actualmente los sucesores continúan en una nave del polígono industrial de Carrús.

Un miembro de estas generaciones familiares se fijó en una pedanía litoral del campo ilicitano como es La Marina, para construir la interesante casa centenaria de estilo arquitectónico señorial que podemos visitar exteriormente entre el camino de los Ruices y el camino del Rebollo. Se trata de una casona típica de la incipiente burguesía ilicitana, orientada hacia Levante y hacia la pinada piñonera de las dunas marinenses.

La casa tiene dos plantas, con barandilla metálica en la terraza, y detalles decorativos de pintura ocre en los recercados de puerta y ventanas de la primera planta, así como en las esquinas superiores de la fachada y bajo las tejas de los aleros frontales y laterales. Asimismo en lo alto de la fachada Sur aparece un símbolo, bajo el cual está rotulada la denominación del caserón que aún conserva por tradición popular: “La Frondosa”. Además, como elemento patrimonial hidráulico de interés, frente al porche hay un antiguo aljibe en forma de bóveda, una pila de piedra natural probablemente procedente de las cercanas canteras de la sierra de El Molar, y un olivo centenario de porte monumental ubicado próximo al extremo sureste de la fachada principal.

La casa

 La fotografía que encabeza la entrada corresponde a una panorámica antes del desmochado de la porchada (como decimos por aquí para el porche). En la actualidad ha perdido buena parte de su encanto, aunque conserva algunos detalles de interés como la decoración del exterior con ocre oro, otro elemento común en muchas de esas casas y el nombre "La Frondosa" que apenas puede leerse inscrito en lo alto del hastial. 

Desde el exterior, presenta similitudes notables con El Arsenal, y otras de finales del XIX y principios del XX, repartidas por todo el término, concebidas como lugar de veraneo estacional y que forman un excelente muestrario de la capacidad económica de la incipiente burguesía de la época y del desarrollo industrial local. Todas presentan una estructura muy parecida: dos plantas con porchada y terraza accesible desde la primera planta.  A destacar otros elementos en común como un pino que debió plantarse con la casa (como en el Arsenal y la Casa Bordonado) y un aljibe de bóveda justo enfrente, como se puede ver más abajo.

El pino

Situado justo enfrente de la casa orientada a medio día. A mi criterio y por la foto de más abajo debió ser lugar de convivencia, prolongando la sombra de la porchada.

Pino y capilla. Aljibe al fondo
Detalle del tronco. La vara mide 120 m. A esa altura el perímetro es de 3'10 m. 

En la Cátedra Pedro Ibarra aparece una fotografía familiar fechada en 1935 a cuya sombra se reunió toda la familia Pérez, con una descripción que textualmente dice:

 ...los Pérez, de la Fabriqueta del Aguardiente, disfrutando del día en su finca de la Frondosa en La Marina. Se reconoce a la derecha, a Mariano Pérez Sánchez y a su mujer María Vives Belso... la finca y el pino que aparece en la foto todavía perduran.

Debe observarse, detrás, la capilla del aljibe
El olivo
Se trata de un árbol notable con 3'20 m. de perímetro a 1'20 m. de altura 

Fotografía de Raúl Agulló Cóves presentada al Concurso fotográfico de árboles singulares 2021. Fuente Cátedra Pedro Ibarra

Vista del olivo desde el S.

Detalle del tronco. La vara mide 1'20 m.

El aljibe
De pequeñas dimensiones, apenas 4x2 m. aunque hay una capilla justo a la izquierda, fuera de la bóveda, lo que indica otro aljibe o una prolongación de este. El lugar en el que estuvo anteriormente la capilla está tapado, aunque al lado de la pileta hay un motor para la extracción de agua.

Capilla a dos aguas a cierta distancia del aljibe de bóveda

La Fabriqueta de l'aiguardent en la cátedra Pedro Ibarra



Árbol genealógico de la Fabriqueta de l'Aiguardent

Muestrario de "La Fabriqueta" en la I Feria Exposición de Industria, Agricultura y Artesanía, celebrada en el Parque Municipal en el verano de 1946

viernes, 7 de enero de 2022

Aljibes (2) Materiales


...Creemos sin presunción alguna que es tarea imposible historiar el término de Elche.      Rabat, Teça, Arnacal Jup-Al-cayt, La Reconca, Repiso, Almasil, Piver, Alnachbat, Cotellets
y tantos y tantos nombres que saltan a los ojos  del que deletrea un amarillento escrito del siglo XIV..
(Pedro Ibarra, Institución del riego en Elche, p. 75 )

 Continuando con la serie dedicada a los aljibes y ante las limitaciones evidentes de quien esto escribe para emprender una investigación total y minuciosa, solo esbozar algunas ideas como material de reflexión general y local:  se levantan dentro y fuera de las ciudades, pueden ser de uso publico o privado, al servicio de edificios e instituciones: se ubican en Plazas, en el interior de alcazabas, castillos, mezquitas, en casas y patios. Es posible además que su construcción sirva como manifestación de memoria colectiva de la albañilería en una época convulsa: excavación en profundidad, arcos y bóvedas, cúpulas, mortero impermeabilizante, brocales de piedra, rejas...  Pero es que además en muchos casos, una vez construidos sirven de lugar de paso y parada de viajeros (ventas) en caminos, sendas, abrevaderos, etc. También se asocian a nacimientos (ullals), corrientes de agua y vaguadas, acequias, etc. En ocasiones se genera un sistema de captación del agua de lluvia para alimentarlos (boqueras y vertientes); aparecen también junto a las minas de agua del N del término. Por ello constan como elemento de delimitación (mojón, divisoria de términos), citados como referencia en protocolos notariales con funciones topográficas, divisoria de propiedades y cita geográfica obligada.

Para terminar, decir que la toponímia denota su presencia histórica, incluso tiempo después de su desaparición: Jubalcoi, Jubalcarrera, Cap de l’Aljup, Carrer del Pou, Barranc del pouet, Camí de l'Aljub
Aljibe con capilla muy deteriorada. Partida Saladas

Aljibe cerca del camino viejo de Santa Pola
Vista de su interior. Se presenta con sillares revocados y dividido en dos crujías unidas por un acceso
 en arco de medio punto.

Volviendo al problema del abastecimiento de agua para la ciudad y su territorio a criterio de quien suscribe el uso de los aljibes fue general ante las limitaciones del agua salobre procedente del río. El material que se expone en esta y sucesivas entradas avala la presencia de un numero relativamente importante de aljibes de titularidad publica repartidos por todo el territorio probablemente para el abastecimiento de agua de boca pues constan una y otra vez por las autoridades municipales prohibiciones expresas para dar agua al ganado y preocupación constante para la limpieza y mantenimiento en condiciones de la red de aljibes de uso público, como veremos.
[Citas en cursiva. Entre corchetes se insertan notas de quien suscribe. En subrayado el emplazamiento de los aljibes que se citan].

Material de Hinojosa Montalvo:

HINOJOSA MONTALVO, José. “La intervención comunal en torno al agua: fuentes, pozos y abrevaderos en el reino de Valencia en la Baja Edad Media”. En la España Medieval. N. 23 (2000). ISSN 0214-3038, pp. 367-385

Existe copia digital en: http://hdl.handle.net/10045/12981

...En Elche en la Placa de la Vila, el equivalente a la Plaza Mayor, no había una fuente (ésta se hizo en 1492 en la Plaza Nova, como vimos) sino un pozo, para el cual los jurados acordaron que se construyera en 1438 una puerta o cubierta de buena calidad, con el fin de evitar que los niños pudieran caer al pozo. Otras puertas nuevas se hicieron en 1450... Otros dos pozos de propiedad municipal que he localizado en Elche en el siglo XV eran el de la Vallonga, que fue limpiado por orden de los jurados en 1453 por los obreros del muro, por ser considerado por el Consell de gran utilidad para la villa. El otro era conocido como el Pou Gran y estaba situado junto al alcázar de la señoría.[Aún subsiste, entre la Calahorra y la iglesia de Santa María. Junto a la primitiva puerta de Alicante, es posible que estuviera asociado a la mezquita]...  El 2 de octubre de 1463 se dispuso su limpieza de toda la porquería acumulada mediante el sistema de subasta al mejor postor. En el caso de que hubiera que hacerlo por encargo los moros del arrabal deberían contribuir en los gastos con un tercio de los mismos. Este era el sistema proporcional que se utilizaba siempre en las ayudas económicas de los mudéjares. El pozo recogía el agua de lluvia que se deslizaba desde los tejados del alcázar y de las casas cercanas, discurriendo sus aguas por albellones, que serían hechos de nuevo por el obrero de los muros. Más que un pozo en sentido estricto de captación de aguas subterráneas, éste tiene un carácter de aljibe, pues recoge aguas pluviales y no las subterráneas, y teniendo en cuenta la escasa pluviometría de Elche mucho nos tememos que sus reservas serian menguadas o las aguas de calidad escasa. En cualquier caso testimonian la siempre acuciante necesidad de agua que han tenido los ilicitanos.

...Al igual que la limpieza de los pozos, la autorización de obras para construir uno nuevo era competencia de la autoridad municipal, que era quien daba la oportuna licencia, como hizo el Consell ilicitano el 2 de agosto de 1444 con Antoní Martí, borreguero, para que pudiera ensanchar un pozo que pensaba construir en su casa, hacia la plaza del Mercat.

...A veces la nueva construcción es fruto del acuerdo entre la iniciativa privada y la pública, como sucedió en Elche en 1464, cuando los jurados, a súplicas de algunas personas con tierras en la partida de Lo Mollar, decidieron hacer un aljibe para retener el agua de lluvia, en el camino de Guardamar, encima de «lo pas nou», en el punto que se especifique, pudiendo utilizarlo los vecinos de Elche y los forasteros. También se autorizó a las citadas personas a reparar por su cuenta un aljibe que había en Lo Mollar, encima de la Calçadeta, mientras que el municipio arreglaría e impermeabilizaría el aljibe del camino de la Calçadeta, en la partida de Samoga, [sic. Sínoga (1)] y otro aljibe en el mismo camino, junto, al campo de un tal Alfonso. Vemos, pues, la abundancia de aljibes existentes en el término ilicitano, dispuestos a recoger hasta la última gota de agua, y su emplazamiento a lo largo de las más transitadas vías de comunicación. 

...Su limpieza, al igual que fuentes y pozos públicos, corre a cargo del consistorio, como en Elche en 1447 cuando los jurados disponen que los peones del muro —los encargados de estas tareas— limpien el aljibe de la Torre del Plá. [En ese barrio subsiste  el Carrer de l'aljub]

[Alrededor del Molar (Lo Mollar) Hinojosa cita tres aljibes muy cercanos entre sí: Conozco al menos dos:  

1.- Aljibe junto al despoblado de San Francisco de Asís. al E de las ruinas de la ermita. Se puede ver una capilla de construcción reciente con pileta, puerta de madera y techo a un agua.   


2.- Aljibe en el cruce entre la actual carretera de Dolores (antiguo camino de Guardamar) y el camino de San Fulgencio, junto a la Vereda real que conduce al despoblado. Se trata de un aljibe de bóveda revestido de hormigón, que se usa como acceso a unas dependencias, con capilla a dos aguas.
Detalle de la capilla
Vista de Google Maps. Bóveda recubierta de hormigón que se usa como acceso

La ganadería en el Elche medieval / José Hinojosa Montalvo, REVISTA DE HISTORIA MEDIEVAL Nº 14, (2003-2006) (pp. 145-208) I.S.S.N: 0212-2480

Hay edición digital en: https://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/11585/1/Historia_Medieval_14_07.pdf

...Por todo el término, allí donde hubiera fuentes o posibilidad de obtener agua, se extendía una red de abrevaderos para el ganado. Para evitar daños en las instalaciones, las autoridades municipales trataron de llevar un estricto control sobre el ganado, y así vemos como el 21 de septiembre de 1438 prohibían a cualquier persona que diera agua en «gamellons» (2) o de otra manera ni de los pozos del aljibe de la Torre del Pla ni de otros aljibes del término, bajo la consabida pena de 60 sueldos, a repartir en tres tercios entre el Consell, el acusador y el Justicia. 

...En otro acuerdo del 13 de octubre de 1454 los jurados dispusieron que nadie diera agua ni abrevara a cerdos, pequeños o grandes, u otro ganado lanar, cabrío, etc., en ningún aljibe del término, ni sacaran agua para que bebieran los rebaños, bajo la pena de 60 sueldos. 

Imagen de la Cátedra Pedro Ibarra
NOTAS
(1) Sínoga consta como ramal de la acequia mayor prolongación de l’Alborrocat. Va a morir en la actual carretera de Dolores.

(2) (https://definiciona.com/gamellon/: aumentativo de gamella como una artesa que se emplea para dar de comer y beber a los animales debe ser el equivalente a recipiente para abrevar o dar comida al ganado.

  1. RAE: Cajón grande de madera que sirve para dar de comer a los animales, para fregar y lavar y para otros usos domésticos.
  2. Fotografía de cabecera: Aljibe del Manyo, Santa Pola:

lunes, 15 de noviembre de 2021

Aljibes: una mirada (1)

Pese a la enorme importancia geográfica, histórica y social de los aljibes para la ciudad y el campo de Elche no conozco ningún ensayo que aborde con carácter monográfico su estudio con pretensiones de abarcar todas las facetas posibles. A tener en cuenta que su mera existencia configura el paisaje agrario, social y cultural de la época en que se construyeron (márgenes de caminos, linderos, ventas, abrevaderos...). Bastaría con buscar, localizar y clasificar los conocidos a partir de la sencilla división en función de la ubicación, la titularidad y el uso, para entender mucho mejor cada época histórica.  
En algunos ensayos se afirma que la ciudad bebía las aguas de la Acequia Mayor, Es posible que el aigua salà se consumiera solo en los momentos de mayor necesidad, pues existe constancia documentada del cuidado de las autoridades locales sobre determinados aljibes de titularidad o/y uso publico dentro y fuera de la ciudad, (como veremos otro día) lo que a mi criterio apunta una preocupación permanente por el aprovisionamiento del agua de boca para los habitantes ante lo incierto de su abastecimiento. Por otra parte hasta bien entrado el siglo XX era costumbre ancestral la construcción de aljibes dentro de las casas de la ciudad o/y en las proximidades de las casas del campo; en un caso para la captación y aprovechamiento de los tejados y de las vertientes en otro caso, de manera que cada casa tenia su propio aljibe, si estaba en la ciudad y podía tener varios si estaba en mitad del campo. Y es que en nuestro término fueron un elemento decisivo para resolver el suministro y almacenamiento de aguas para personas y ganados. 

Para quien quiera hacerse una idea cabal de lo que estoy planteando sírvase visitar la excelente tesis doctoral dedicada al tema en el área del Mar Menor, que hace ya diez años se presentó en la Universidad de Murcia, bajo el título

El acopio de agua de lluvia en la cuenca del Mar Menor / Mateo Férez Martínez

enlace de descarga:http://hdl.handle.net/10201/19873

Ficha :

El acopio de agua de lluvia en la cuenca del Mar Menor

Autores: Mateo Férez Martínez

Directores de la Tesis: Martín J. Lillo Carpio (dir. tes.)

Lectura: En la Universidad de Murcia ( España ) en 2011

Idioma: español

Materias:

Ciencias agrarias

Ingeniería agrícola

Construcciones agropecuarias

Ciencias tecnológicas

Tecnología de la construcción

Abastecimiento de agua

Geografía

Geografía regional

Geografía rural

Resumen parcial. (El subrayado es nuestro)

La mayoría de los aljibes de la Cuenca del Mar Menor se hallan abandonados, muy deteriorados e incluso arruinados. Las frecuentes sequías que registra el Sureste peninsular pone en evidencia la fragilidad de los sistemas de captación y distribución de agua, haciendo descubrir los métodos de nuestros antecesores. Los aljibes fueron soluciones sencillas de arquitectura menor. En la actualidad, en una época de espectacular desarrollo tecnológico, se ha postergado y abandonado estas técnicas por considerarlas anticuadas, sin considerar su valor como estrategia de adaptación a la aridez y a las sequías, además de su interés como patrimonio hidráulico, arquitectónico, cultural e histórico-geográfico. Estos elementos que pertenecen a la arquitectura del agua definen un paisaje cultural identificador de esta comarca. El paisaje se determina por sus formas naturales o antrópicas. ...  Un aljibe ... es el vestigio, testigo y legado de una forma de vivir de un paisaje anterior y que tanto han significado a sus primeros propietarios; han sido y está siendo desmontados, destruidos, colmatados o soterrados, por no saber proyectar a la sociedad el valor que tuvieron y que tienen. El problema del agua siempre ha estado presente, por ello han adquirido gran importancia los aljibes de la Cuenca del Mar Menor, cuya existencia se encuentra a expensas de sus propietarios y moradores, encontrando algunos en un estado de total deterioro si es que subsisten. Al analizar los aljibes se ha estudiado el medio ambiente, lugares que lo circundan, y otros elementos geográficos-históricos como las cañadas, veredas, cordeles y antiguos caminos de paso además de cómo el paso del tiempo, la erosión, y la acción antrópica actúan sobre cada una de estas construcciones ...  por lo que la catalogación y documentación de estos sistemas de captación-acumulación puede servir para su posible mantenimiento y puesta en conocimiento de la sociedad actual.

Solo añadir que las relativamente frecuentes entradas del blog dedicadas al tema han tenido su inspiración en este trabajo y también, como no podía ser menos, en el material introductorio de Margarita Box Amorós, quien llega a afirmar  “parece confirmarse la existencia de cisternas en el interior o en las proximidades de los poblados argáricos, también vestigios de construcciones de esta naturaleza en época romana, pero posiblemente los restos más abundantes pertenecen al periodo de la dominación musulmana... destacando en consecuencia que los aljibes forman parte del paisaje tradicional del Sureste peninsular.

Ficha:

Autor: Box Amorós, Margarita

Título: Un aprovisionamiento tradicional de agua en el Sureste Ibérico : los aljibes

Publicación: Alicante : Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2001

Nota general: Disponible en otros formatos en Biblioteca de la Universidad de Alicante

Notas de reproducción original: Edición digital a partir de Investigaciones geográficas, núm. 13 (1995), pp.91-106

Portales: Investigaciones Geográficas | BIBLIOTECA UNIVERSITARIA. Servicio de Información Bibliográfica y Documental de la Universidad de Alicante. SIBID

Encabezamiento de materia:

CDU:

  • 556.18(460-12)

  • 627(460-12)

Forma/género: [Estudio crítico]

Idioma: español

Documento fuente: Investigaciones Geográficas Núm. 13, 1995

URI: http://www.cervantesvirtual.com/nd/ark:/59851/bmcq81p5


Mis frecuentes salidas a patear el término me ha permitido constatar lo dicho en el resumen: la ruina y el acelerado deterioro material de los que sobreviven., salvo escasas y honrosas excepciones.

martes, 29 de mayo de 2018

Un aljibe entre el camino viejo y la actual carretera de Santa Pola

Me pasaron el aviso de un aljibe que valía la pena ver, situado entre el camino viejo y la nueva carretera de Elche a Santa Pola, una posición algo insólita a la orilla de la agrupación de casas que tradicionalmente forman La Vallverda, aunque al otro lado de la carretera, construida en el S XX y que según algunos entendidos rompió el paisaje agrario tradicional en esta parte del término.
Lo cierto es que en los alrededores además de una casa centenaria de la que dependía en su día el aljibe, subsisten ejemplares aislados de palmeras adultas, probablemente restos de un palmeral relicto con una alineación coincidente con la línea del aljibe, por lo demás notable: más de 16 m. de largo por más de 3 de ancho y de profundo, lo que nos da una capacidad de casi 150 m3 , el más grande hasta la fecha de los citados aquí en nuestro término. Presenta una capilla en el arranque de la bóveda, muy deteriorada,  desmochada y revocada con cemento portland, con refuerzos y pretil en el frontal de mampostería irregular 
detalle de la capilla desmochada, cubeta y vierteaguas

detalle del orificio de llenado conectado con la acequia
En la fotografía de su interior puede destacarse, además de un muro en el centro con abertura o acceso de comunicación entre las dos partes coronado por un arco de medio punto,  probablemente para dar más estabilidad a la bóveda de mampostería firmemente asentada sobre sillares regulares enlucidos con mortero hidráulico, que contrastan con el recubrimiento exterior de mamposería irregular.
Cubeta con un vierteaguas cilíndrico de piedra
En su día debió contar con una importante área de captación, aunque las obras y los sucesivos aterrazamientos ocultan este dato; de hecho el aljibe se mantiene activo como balsa cubierta o depósito de agua que se rellena con caudales procedentes del regadío de la zona (El Progreso)


Detalle de la polea


Lateral con arranque de la bóveda
Aljibe al fondo con alineación de palmeras y cipreses en primer término