CAMINOS IBEROS

jueves, 24 de abril de 2014

Una visita apresurada a La Moleta


Tras varios años de inversiones, de dedicación y cuidados al yacimiento villenense de Cabezo Redondo, los esfuerzos van dando sus frutos y la visita al mismo poco a poco se está convirtiendo en una atracción para propios y extraños; al margen de la entidad del poblado lo cierto es que ese esfuerzo de puesta en valor me da sana envidia como contraste con el abandono secular del patrimonio histórico y prehistórico local. Solo en el ámbito cronológico de la Edad del Bronce la relación de yacimientos registrados en nuestra comarca alrededor del lecho del Vinalopó es abrumador y en general equiparable al registrado alrededor de la laguna villenense: Tabayá, el Castellar, Puntal del Buho – Moleta – Caramoro – El Promontori, la Figuera Reona, la Secà  y La Alcudia.

Dejando aparte La Alcudia, solo Tabayà (excavado y trabajado por Mauro Hernández, uno de los padres de la puesta en valor de Cabezo Redondo) ha sido medianamente estudiado. Los yacimientos son conocidos bien como excavación de urgencia para salvar el material que se pueda (casos de la Secà, El Promontori y Caramoro, reconvertido en Caramoro I y II por la Autovía), directamente laminados, como el Puntal del Buho, pese a las noticias aportadas en su día por Román Lajarín o ignorados y sistemáticamente expoliados como La Moleta, uno de los poblados de la Edad del Bronce más extensos de la Comunidad Valenciana que permanece incomprensiblemente virgen en términos de estudios, prospecciones y excavaciones arqueológicas. 
Hace ya algo más de un mes que aprovechando una de las excursiones al patrimonio local que extraoficialmente monta personal del Ayuntamiento, hice una visita apresurada al yacimiento y su entorno y este es el resumen:
Uno de los amontonamientos de materiales que efectúan los aficionados.  No soy partidario de mover los restos arqueológicos del lugar que ocupan.  
Restos de muro perimetral; solo en este caso aparece claramente alineado. En el resto del yacimiento el muro se adapta a la topografía del escarpe.
Restos de muro transversal
 Lo primero que llama la atención es la presencia de restos de un fuerte muro perimetral alrededor del poblado, ubicado en un montecillo aislado de base llana colindante con el paraje del Aigua dolsa i Salà, que  se presenta escarpado en todas sus vertientes. Precisamente alrededor del acceso principal el muro está mejor conservado, probable consecuencia de su refuerzo pues quien quisiera entrar tenía que pasar justo debajo de las murallas, un sistema defensivo que después se generalizará en los oppidum ibéricos. 
Trinchera
Una vez arriba destaca una importante trinchera o excavación justo enfrente de la entrada, posible ubicación del lugar de descarga y almacenamiento hoy repleto de derrubios. A continuación restos de un muro que cruza el yacimiento en toda su extensión en sentido NE-SW y una importante red de otros restos de paredes que delimitan probables lugares de hábitat dibujando un entramado urbano que afecta a la práctica totalidad del cerro.
Vista parcial de la Moleta en Google Maps
Y un poco por todas partes cerámica tan abundante como solo he visto en algunos puntos de El Castellar, con algunas particularidades:
predominan los fragmentos de cerámica gruesa (de 3 a 5 cm. de espesor) probablemente procedentes de grandes contenedores para almacenamiento de productos diversos.
Fotografía de detalle. Fragmento de muela manual y cerámica  gruesa, en uno de los amontonamientos de material arqueológico
Una cantidad relativamente importante y llamativa de piedra abrasiva de origen exógeno en fragmentos también grandes, probablemente muelas manuales a juzgar por su tamaño, por la forma en disco y las marcas de abrasión.

Diversos autores señalan la posibilidad de que Caramoro no sea más que un punto de vigilancia sobre el cauce del río dependiente de La Moleta y puede que El Promontori, justo enfrente de Caramoro haya participado en algún momento histórico de esa función, aunque los materiales encontrados allí son de una antigüedad considerable, según se desprende del informe de la excavacion de Rafael Ramos Fernández  en pdf: 

Año 2008: Aparece en la prensa local que una persona expoliaba los yacimientos de Moleta, Caramoro y Puntal del Buho. Como consecuencia sufrió prisión.

Algunos artículos académicos sobre Moleta, Promontori y Caramoro:
Rutas arqueológicas en Elche: Caramoro – La Moleta

Informe de Rafael Ramos Fernández al CVC acerca de las excavaciones en Caramoro:

Excavación arqueológca de urgencia en Caramoro II:

Cabezo Redondo y su puesta en valor:



Restos de muelas y piedras de orígen exógeno

La fotografía que encabeza la entrada es una vista de los restos de la muralla desde el acceso al poblado.

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