CAMINOS IBEROS

martes, 2 de agosto de 2011

Mi novela del año 1991

Galápagos / Kurt Vonnegut

Ciencia Ficción a la fuerza o la fuerza de la Ciencia Ficción 

En un verano poco más o menos como este aunque sin crisis galopante, aburrido de la vida antes de desembarcar en Pineta elegí casi al azar una novelita de un autor que me era desconocido pese a ser una autoridad en el género: Kurt Vonnegut. Pasados veinte años aún me acuerdo y de vez en cuando le leo algo pese a la que le está cayendo. Cada vez menos representado en los fondos de las bibliotecas por la ausencia préstamos que convierte sus libros en ladrillos a tirar para dejar paso a otros generalmente menos brillantes pero más demandados, pese a su más que notable biografía:
 Como contrapunto gozoso, porque así es como lo leo, la practica totalidad de su obra en castellano está disponible en bibliotecas digitales de acceso más o menos libre.  


Kurt Vonnegut fue considerado ya un clásico  aún antes de su muerte y también en el genero de la ciencia ficción aunque no fuera ese su objetivo puesto que al parecer renegaba de la etiqueta. Sin embargo utilizó el genero y sus recursos de forma brillante para dar entrada a la ironía, la reducción al absurdo o el humor puro y duro: con una prosa concisa y cuidada (le leo en castellano y así parece traducirse) quizás el mejor ejemplo sea su novela Galápagos, un serio homenaje a Darwin y a la estupidez humana. Y como se puede hacer más de una excepción sin que la norma se resienta, voy a contar de que va: en medio de una crisis mundial sin precedentes (similar a la que estamos viviendo) que termina en guerra y acaba con el género humano (de nuevo un ambiente apocalíptico) un pequeño grupo queda aislado en las Galápagos, donde sufre las consecuencias del darwinismo: los supervivientes, sometidos a las condiciones naturales terminan como un animal marino más, desprovisto de lo que hasta ahora se denota como su principal característica: la inteligencia. Aún me acuerdo de la descripción de un grupo de congéneres del futuro, gruesos como focas, reunidos en una playa lanzando enormes risotadas porque a alguien se le ha ido el punto. Y lo de cómo consiguen el alimento no tiene desperdicio, así que garantizo a quien se enfrente a la novela algunos momentos memorables y por supuesto diversión, mucha diversión.
De paso, dos frases entresacadas de:
que reflejan perfectamente su actitud ante la vida:

La guerra es ahora una forma de entretenimiento televisivo.

Si mueres espantosamente en la televisión, no habrás muerto en vano. Habrás muerto para entretenernos.

Finalmente esta, una gozada, al menos para mí:

"Quiero felicitar a los bibliotecarios por haber resistido con lealtad a los matones antidemocráticos que han intentado remover ciertos libros de sus estanterías".

Imagen de la portada procedente de:
La entrada es un fervoroso homenaje a Vonnegut, al que me sumo y que recomiendo leer.



2 comentarios:

  1. Me hizo reír mucho esta novela. Sigo buscando más del autor. Es cierto eso del homenaje a la estupidez, pensado así, nuestro cerebro es un mal paso evolutivo. Saludos!

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  2. Gracias por comentar. Si lees en digital te puedo enviar unas cuantas novelas del autor. Venga

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