jueves, 29 de noviembre de 2012

Fotos antiguas de Elche (2): Camins, horts i bardisses en el legado Loty

30 de noviembre de 2000
declaración del Palmeral como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO


Hace algún tiempo dije que las fotos de Elche del legado Loty estaban inspiradas en las de J. Laurent, quien a su vez (y esto lo digo ahora) bebió sin duda de la enorme plasticidad de las palmeras y sus huertos, de la mezcla de ese apabullante predominio vegetal sobre las casas, los caminos y las personas presentes de forma permanente en los grabados que suelen acompañar a las crónicas de los viajeros románticos que pasaron por aquí, precisamente atraídos por el exotismo que se podía respirar en este pueblo tan peculiar, rotundamente africano, rodeado por un enorme cinturón de palmeras roto por la firme impronta de la rambla, por un sembrado de atalayas en un panorama que se prolongaba más allá de la ciudad misma, por los campos y en medio de los saladares casi hasta el mar. 
Dicho esto, las fotos nos hablan, proporcionan detalles dignos de estudio y mención. Véase como ejemplo la imagen que ilustra la entrada: en una casa de campo debidamente numerada un agricultor selecciona los dátiles depositados sobre una estera (con nombre propio, que no digo porque no me acuerdo)... A su alrededor capachos de esparto y cestas elaboradas con hojas de palmera, "ramassos", "banastres"... Una pila de piedra y ropa tendida, un arbolillo, probablemente un Elaeagnus angustifolia o Arbre del Paradís, porque en la Biblia ahí se le ubica merecidamente por el embriagador aroma que desprende en las frescas tardes de primavera. La presencia de una maceta con una planta tropical nos señala un detalle aparentemente banal pero no desprovisto de historia: las mujeres, como se puede observar en una de las fotos de detalle, se empeñan en contribuir a la frescura de la porchada cuidando con mimo en enormes macetas plantas de exhuberante vegetación; en el campo aún es frecuente ver esplendidas porchadas con grandes macetas viejas, que albergan notables ejemplares de Monsteras, Alocasias o Marquesas como la de la foto, Aspidistras, Begonias, ... y cuando toca flores: Calas, geranios, Amarilis...
La porchada bajo la que se refugian del sol aquí inclemente casi todo el año está hecha en su totalidad de palmeras: troncos cuarteados para pilares, vigas y travesaños, ramas para el sombraje. Y en las demás fotos, muretes que separan huertos y caminos, bardissas confeccionadas también con cascabots, que así se llaman las ramas de las palmeras con púas y todo, eficacísimas contra los rebaños, caminos carreteros entre  hileras de piedras y acequias de riego, tocones como apoyo de las que crecen inclinadas o una densa alfombra de gramíneas cuando aún no había aparecido el agret oriundo de Australia, muy verde y muy bonito pero venenoso.... En fin, lo dicho, una maravilla.


Título asignado en la ficha catalográfica de la BVPB a las tres imágenes: En la escoja de dátiles








En la ficha catalográfica de la BVPB aparece con el título: Túnel de los Infantes en la Huerta del Cura



Fuente de la fotografías BVPB

Para acceder a las entradas anteriores del legado ver: http://www.yporquenounblog.com/2011/11/fotos-antiguas-de-elche-el-fotografo.html
Al final de la entrada hay un listado actualizado de enlaces

lunes, 26 de noviembre de 2012

Elche en el Inventario de árboles monumentales de la Comunidad Valenciana


30 de noviembre de 2000
declaración del Palmeral como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO

Acaba de publicarse(1) el inventario de árboles monumentales de la Comunidad Valencianaun documento fundamental para el control, conocimiento, difusión y protección de una parte fundamental del nuestro patrimonio vegetal(2). Se presenta dividido en dos secciones: árboles monumentales de protección genérica y árboles monumentales de interés local. Mientras que en la primera sección es necesario reunir determinados requisitos propios del árbol o conjunto arbóreo (350 años de edad, 30 m. de altura, 6 m. de perímetro de tronco a 1’30 de la base, 25 m. de diámetro de copa y 12 m. de estípite para las palmeras y 18 para las washingtonias...), en el segundo apartado, árboles monumentales de interés local, se enuncia textualmente: Los árboles o arboledas que figuran en esta sección del catálogo, deben su inscripción a su papel destacado en el ámbito local a causa de sus características de tipo biológico, paisajístico, histórico, cultural o social; habiendo sido declarados previamente con esta categoría por medio de diferentes acuerdos de pleno de las corporaciones municipales correspondientes.
Por decirlo de otra forma, además de reunir una serie de características que se resumirían en tener un papel destacado en el ámbito local... es necesario que hayan sido declarados previamente por acuerdo de pleno de los Ayuntamientos como tales.
En definitiva mientras que en el primer supuesto se protege el ejemplar o conjunto arbóreo, en el segundo caso lo que en realidad se protege es el papel que juega en la comunidad, con el añadido de que dicho papel tiene que ser reconocido por el Ayuntamiento.
El inventario, para cada uno de los apartados, se presenta mediante una Tabla numerada correlativamente, con las siguientes columnas:
MUNICIPIO
NÚM. DE INVENTARIO
ESPECIE
X  / Y (coord.. UTM Mercator)
EDAD
ALTURA
PERÍMETRO
Ø COPA
PROPIEDAD
ENTORNO PROTECCIÓN

Entran en el ámbito de protección genérica tres ejemplares en Elche, una palmera y dos olmos:

Nº inv.
Especie
X
Y
Edad
ALTURA
PERIM.
Ø COPA
PROPIEDAD
ENTORNO
 PROTECC
29
Phoenix dactylifera L.
701988
4237687
150
14,00
1,30
12,20
Privada
16,10
1713
Ulmus minor Mill.
702536
4225256

17,00
3,63
25,00
Pública
22,50
1732
Ulmus minor Mill.
702536
4225256

15,00
1,55
25,00
Pública
22,50


Si en el SIGPAC buscamos las coordenadas la palmera aparece en el Huerto del Cura y el ejemplar, obviamente es la Palmera Imperial; los otros dos ejemplares deben estar incluidos por ser los únicos Olmos que se han localizado en el término municipal con 25 m. de diámetro de la copa.
Bien, así que ese es todo el patrimonio arbóreo reconocido en nuestro término municipal. Y digo TODO porque en la tabla de árboles de interés local no aparece nada.
Sabido es que nuestro patrimonio arbóreo es escaso si exceptuamos el palmeral Patrimonio de la Humanidad, pero no inexistente como parece deducirse del inventario. No obstante hay algunos elementos preocupantes:
Foto de Raúl Agulló. Año 2012
La no inclusión del Populus. Si mi memoria no me falla, el paraje del Aigua dolça tiene algún reconocimiento municipal, y creo recordar que los Populus también o sea que es posible que su no inclusión sea más un problema de enredos burocráticos que otra cosa; en cualquier caso tanto los Populus como el paraje cumplen con todos y cada uno de los requisitos establecidos por la norma. El tema en realidad es el siguiente: tenemos los únicos ejemplares de Populus Euphratica de toda Europa, cuya presencia está atestiguada aquí desde hace unos doscientos años. 
Populus Euphratica. Foto Raúl Agulló, 2012.
Los sucesivos inventarios que investigadores y particulares vienen realizando detectan un decrecimiento en el número de ejemplares vivos, que en poco tiempo ha pasado de bastantes más de 200 a apenas un centenar (aún tengo fresco el trabajo que presentó Raúl Agulló en Facebook: un recuento, un excelente reportaje fotográfico y algunas observaciones más que oportunas) 
Foto de Raúl Agulló

con ello lo que quiero dejar claro es que esta especie está en trance de desaparición en Europa, incluso a corto plazo si las autoridades correspondientes no lo remedian, pero es que además El Aigua dolça i salà forma parte de la memoria de los ilicitanos de cierta edad que en sus años jóvenes acompañaban a la familia a disfrutar de la sombra de los Populus, cantaban viejas canciones y se bañaban en el paraje, antes de que los municipios de aguas arriba conectaran sus alcantarillados al río y convirtieran la Acequia Mayor en una cloaca, un proceso aún no controlado debidamente, razón por la cual el paraje se ha abandonado y su entorno desde el Molino Nuevo (que también sufre una degradación galopante) hasta las inmediaciones del cajero mismo de la acequia, ha sido arrasado y utilizado como vertedero.  



Fotos de Raúl Agulló 2012
Así que aunque se trata de una especia alóctona (que está fuera de su ámbito natural de distribución) inexistente en ese paraje de forma indubitada allá por 1793, introducida probablemente  en el S XIX, reune como hemos dicho todos los requisitos y hay que proteger los árboles y el paraje. Indirectamente y en la medida que los Populus en ese tramo forman parte materialmente de la Acequia Mayor, deberían caber bajo el manto protector  de la UNESCO.
2.. La escasa atención al Palmeral. El citado “manto protector” llega a la mayor parte de huertos urbanos, pero no a todos; tampoco abarca las palmeras del campo de Elche repartidas por toda la comarca, y entre todas alguna debe haber que por sus características merezca la vitola de ejemplar notable. Me viene a la memoria el manuscrito del archivero Ruiz de Lope o el Pro palmeras de D. Pedro Ibarra y Ruíz señalando aquellos ejemplares curiosos por su porte, por la altura de su astil o por cualesquiera otra características; en su conjunto formaría un mapa de ejemplares curiosos por diversos motivos que de existir ahora harían las delicias de propios y extraños. De todas formas ¿como vamos a proceder a recuperar esa labor de detalle si como denuncia Gregorio Alemañ en un artículo publicado en Festa d’Elx 2012 (y de próxima publicación aquí) si ni siquiera están inventariados, identificados, localizados y delimitados los elementos que supuestamente hay bajo el antes aludido manto protector de la UNESCO.
Carrasca centenaria. Altabix
3. Los otros patrimonios. También es sabido que la deforestación pertinaz del término y de todo el sur de la provincia ha provocado que los ejemplares presumiblemente autóctonos o típicos de la floresta mediterránea no existan o que, en caso de existir sean más producto de una plantación intencionada de personas o iniciativas concretas que de la evolución natural del hábitat. Las carrascas por ejemplo, con ejemplares centenarios frecuentes en el Medio Vinalopó, se pueden contar con los dedos de las dos manos en la nuestra y en su practica totalidad son plantados (salvo, probablemente, las del Molar) a diferencia de las existentes en el Medio Vinalopó, restos de dehesas o encinares del bosque mediterráneo. No obstante, haberlas, haylas e incluso alguna de ellas está feneciendo sin que nadie se de por aludido, a fin de cuentas es un árbol abundante. Los pinos solo aparecen como parte del bosque mediterráneo en los barrancos y algunos puntos concretos del norte del término; algo así pasa con el almez, los olmos y otras especies que aquí podrían subsistir como árboles de ribera, pero que de hecho son plantados; encima resulta que el Tamarix Gallica que en su día comentamos y que recibió un reconocimiento expreso de la GV no consta.

4. Las voluntades políticas. Los técnicos de la GV no han pasado por aquí, o si lo han hecho no han tomado medidas a los ejemplares adecuados, porque me consta que hay cierto número que superan los datos dendrométricos que propone la Consellería; encima dudo sistemáticamente que entre el más de medio millón de palmeras, no haya ninguna que supere los 12 m. de altura de su fuste además de que, como he dicho antes, pueden existir en este caso otras características que podrían aconsejar su declaración como árbol monumental y se me ocurre que hay algunas con varios brazos que nacen de su estípite (no de raíz, que es bastante frecuente) una auténtica rareza botánica que a mi criterio debería ser suficiente para incluir el ejemplar en el inventario. El Ayuntamiento es también corresponsable directo porque hasta la fecha ni adoptó ni ha adoptado acuerdo alguno de declaración de árbol de interés local o cualquier otra denominación similar que signifique el reconocimiento de dicho ejemplar, tal y como establece la Ley de Patrimonio Arbóreo y el Inventario citado. Luego nos quejamos de que no aparecemos en él, pero hemos hecho poco (mejor, casi nada), para que nos doren la píldora. 

(1) Grácias a Sergio, que me pasó el aviso


viernes, 23 de noviembre de 2012

El itinerario de Cavanilles (2): El palmeral de Elche y la Phoenix Excelsior Cav



30 de noviembre de 2000
declaración del Palmeral como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO

En la anterior entrada dedicada al botánico ya avisamos que pese al reconocimiento universal de su obra más reconocida,  Observaciones sobre la historia natural, geografía, agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia su empeño principal, el ámbito en el que ejerce con mayor precisión sus grandes cualidades es la botánica; no en vano llegó a describir y clasificar numerosas especies vegetales en una labor aún hoy reconocida. Para ampliar recomiendo calurosamente el interesante y completo artículo que Wikipedia le dedicaLo cierto es que los viajes a lo largo y ancho del País Valenciano fundamento de la obra antes mencionada servirán también para una admirable labor de campo de localización, herborización y descripción botánica.
reconstruye los itinerarios del Botánico por el País Valenciano apoyándose en sus cuadernos de campo, depositados en el Archivo del Real Jardín Botánico de Madrid. Sabemos así que Cavanilles debió visitar nuestra ciudad al menos en dos ocasiones y que en ambas efectúa excursiones y visitas botánicas a su entorno; tras un periplo detallado por la Vega Baja del Segura y los saladares del sur, en donde recolecta, describe y herboriza...El día 2 de agosto llega a Elx, aprovecha el tiempo en preparar sus plantas y ordenar sus apuntes; al día siguiente pasa a visitar su pantano, apenas hay descripción de este terreno, ya comentado en un viaje anterior, cuyo diario no conservamos. De Elx se dirige a Alacant «por el mismo camino que traxe el año pasado», con la única intención de describir el Raspeig. El 4 de agosto vuelve a Alacant para pasar la noche e iniciar camino hacia Monforte y Novelda. Tras examinar estas tierras se dirige hacia Agost, interesándose por el sistema de encañonado para el desagüe de las huertas; sigue hacia Aspe, desde donde manifiesta sus críticas contra el abuso de tala cometido en el término, y sobre todo admira los mármoles de la iglesia local, sus canteras son descritas en el diario con prolija minuciosidad, acaso porque no estuvieran contempladas en sus escritos del año anterior, donde debió ocuparse ya de las aguas y producciones de estas tierras.[1]

Como la próxima entrada la dedicaremos a reproducir y comentar la excursión del botánico al Pantano, ahora nos entretendremos en conocer con cierto detalle los frutos de sus observaciones en el ICONES et descriptiones plantarum quae aut sponte in Hispania crescunt aut in hortis hospitanturprobablemente su obra magna, en 6 volúmenes donde se incluyen sus observaciones botánicas, que en su volumen II contiene la descripción y clasificación de la vegetación valentina entre las que se encuentra la palmera datilera o como él la bautizó la Phoenix Excelsior Cav.... nombre que en la actualidad aún se considera sinónimo de la Phoenix Dactyliphera. Lamentablemente siendo lego en latines, no puedo mostrar la riqueza de esa descripción y tenemos que conformarnos con la que aparece en las Observaciones... y tal vez como compensación asistiremos a como describe los trabajos sobre la palmera, una maravilla que no me resisto a reproducir, pese a haber sido citada numerosas veces:

El célebre Linneo nombró Phoenix a la Palma y formó un género diverso al Chamaerops o Palmito: yo he juntado ambos géneros en uno solo, porque no he hallado diferencia notable en su fructificación[i]. Las palmas son ó machos ó hembras, y nunca hermafroditas; florecen por Mayo, y aunque el macho diste muchas toesas de la hembra, la fecunda, transmitiéndole el polvo fecundante por medio del ayre. No creyendo esta verdad algunos antiguos dividieron las palmas en estériles y fructíferas, según que las veían producir ó no producir fruto. Más instruidos los de Elche en los secretos de la Naturaleza, y ciertos de que las hembras necesitan la presencia del macho para fructificar, procuran tener uno para cada dos hembras. Y á corta distancia de ellas para asegurar la fecundación. Nacen las palmas del hueso de sus frutos, y crecen lentamente: á los tres o cinco años  se pueden transplantar en el sitio donde han de permanecer. Arrancadas entonces con sus cepas y raíces, que son muy cortas, se ponen en hoyas de tres pies de profundidad, llenando los vacios de tierra menuda y seca, que debe regarse inmediatamente, repitiendo después el riego cada semana. Si las palmas transplantadas se mantienen verdes y arrojan nuevas hojas, es señal de que viven y han arraigado. Van creciendo, y se levanta el astil derecho y sin ramas hasta la altura de 60 pies, bien que por lo común es mucho mas baxo: siempre está coronado de unas 40 hojas, o bien sean frondes, derechas y más cortas las del centro; las exteriores horizontales, y a veces colgantes; divergentes las intermedias. Suele tener cada una diez pies de largo; son más gruesas junto al astil, donde están armadas de espinas muy agudas, después de las quales empiezan las hojuelas que en dos órdenes opuestos ocupan toda la longitud: son enxutas, ensiformes, dobladas y sesiles, ó sentadas. A medida que el astil crece, el labrador va cortando las frondes inferiores, o las destruye el tiempo; permaneciendo únicamente cicatrices casi al trasbolillo en la superficie del astil. Quando este adquirió dos varas de altura ya tiene su mayor diámetro, que es algo más de un pie. Florecen ordinariamente las palmas á los diez años, y entonces arrojan espatas axilares, solitarias, durísimas, largas dos pies y comprimidas , las quales se abren para que salgan las támaras (spadix de Linneo) que suelen tener tres pies de largo, y muchísimos  ramos flexûosos: estos parecen juntos á manera de escoba, mas luego se desparraman para que las flores puedan fecundarse sin obstáculos. Hállanse sentadas en los ramos, y constan de un caliz persistente amarillento blanquecino coriáceo partido en tres lacinias, y de una corola del mismo color, naturaleza y divisiones, también persistente. Las masculinas tienen seis estambres cortos, y seis anteras algo prolongadas, sin rudimento de germen; as femeninas tres gérmenes unidos por la base, terminados cada uno por su estigma: dos de ellos siempre abortan, conservándose sus rudimentos á manera de puntos negros en el fondo de la corola; el tercero pasa a fruto, que es una drupa prolongada rolliza, obtusa por ambas extremidades, la qual contiene el hueso de la misma figura con un surco longitudinal. Distinguense dos variedades por la diferencia de sus frutos, que son ó dulces ó ásperos. Los dulces, llamados vulgarmente candits, se arrugan en la palma, y se comen sin aderezo alguno. Para poder comer los ásperos se rocían con vinagre común, y se mantienen bien cubiertos por espacio de dos dias, pasados los cuales se hallan dulces y de un gusto agradable, que conservan como seis dias; luego se corrompen, y por eso solo se adereza aquella porción que puede consumirse en dicho tiempo.

A continuación el botánico describe los trabajos agrícolas relacionados con el cultivo de las palmeras, que reproduzco como homenaje publico a los palmereros, recientemente reconocidos como profesión u oficio pese a que como se puede comprobar las labores ya eran efectuadas entonces y ahora:

...suben con úna celeridad increíble, sin más auxilios que una fuerte soga con que ciñen flojamente sus cuerpos y el astil, sobre el qual apoyan alternativamente sus pies desnudos, mientras que con las manos van elevando la soga hasta llegar a la corona. Allí dan vueltas circulares para observar el fruto, cortar las frondas inútiles, y asegurar las támaras femineas ya fecundadas, que atan con cordeles para que los vientos no maltraten el fruto tierno, ni hagan caer el abultado antes de tiempo. Mayor parece el riesgo á que se exponen quando suben á formar un cono de todas las frondes de la palma. Van doblando hácia arriba aquellos pezones duros, estrechando cada vez más los lazos hasta formar de todas ellas un haz, que cubren con frondes inútiles, y aseguran con cordeles desde la base del cono hasta el vértice; sirviéndose para ello de débiles escaleras de doce peldaños, que apoyan sobre la punta del astil, y arriman a la obra que va saliendo de sus manos; al cono que por su propio peso se dobla muchas veces. Rehusan los ojos mirar á aquellos hombres, al parecer en tanto riesgo, mientras ellos se ocupan con serenidad en completar su obra. Concluido el cono, y cortadas las frondes inútiles descuelgan la escalera y el hacha; entran de nuevo en la cincha o soga circular, y baxan con una velocidad admirable. Empiezan a formar dichos conos desde Abril hasta Junio, sin cerrarlos por arriba hasta el mes de Agosto, para que los frondes del centro crezcan y se igualen con las otras. Asi utilizan los machos y aquellas hembras que no quieren dar fruto, reduciéndolos a conos cada tres años[2], tiempo suficiente para arrojar nuevas frondes. El numero de conos anuos suele ser 8.000 , y su producto a otros tantos mil pesos, pues de cada uno resultan diez frondes útiles, que ordinariamente se venden a real y medio...

Para terminar considero conveniente un resumen del estado de la cuestión teniendo en cuenta la enorme variabilidad genética demostrada por la Phoenix, con diversas iniciativas que inciden en su estudio.
Un equipo etnobotánico de la Universidad de Murcia y otras del entorno con un interesante programa:
recomiendo una atención especial al apartado acerca de la valoración de la palmera en el sureste español.
Las especies cultivadas y asilvestradas de grandes palmeras datileras entierras valencianas / Emilio Laguna Lumbreras
dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/2191818.pdf
Contiene Una valoración de la descripción botánica de la Ph. EXCELSIOR Cav.



[1] González Bueno, p. 19
[2] La repetición del encapuruchado sobre una misma palmera ha demostrado ser suficiente para acabar con ella; de hecho se ha empleado como técnica devastadora con un número indeterminado, pero grande, de victimas.



[i] Véanse las páginas 12 y 13 de mi segundo tomo de ICONES


Imagen de cabecera procedente de: Infogeología  http://infogeologia.wordpress.com/2010/04/11/cavanilles/
Imagen palmereros / ElReydelTractor procedente de:
http://www.fotocommunity/es/pc/pc/display/25538051



domingo, 18 de noviembre de 2012

Santa Pola digital: de cartografía y más cosas

Fuente del plano: La foguera de Tabarca, con una interesante entrada dedicada

La aparición de las bibliotecas digitales o virtuales de la Administración viene a significar la apertura al gran público de una serie de documentos que hasta la fecha eran accesibles solo a los investigadores que debían acudir a cada institución a consultarlos. Se amplia con ello el ámbito de influencia de esas instituciones que proporcionan material a un conjunto creciente de personas interesadas por lo local desde diversos puntos de vista: de simples curiosos a eruditos y estudiosos especializados e investigadores del mundo académico. Si a ello añadimos la batería de publicaciones digitales de interés local que aportan de forma casi incesante revistas, instituciones académicas, entidades e incluso particulares, tenemos un conjunto creciente de materiales susceptibles de ser consultados desde la comodidad que supone el uso del ordenador en cualquiera de sus formatos; al final la posibilidad de generar nuevas perspectivas y nuevos conocimientos se multiplica aunque solo sea porque ambos elementos (información disponible y personas interesadas) están en crecimiento.
Castillo de Santa Pola a principios del S. XX. Proc.: Cátedra Pedro Ibarra

Aterrizando, quizás la entrada de hoy sea precisamente un buen ejemplo; Un interesante mapa y una carta náutica de Santa Pola procedentes de la BVPB con una selección de material que considero de interés, de fuentes diversas.
Y más cosas.
Recomiendo descargar la imagen y ampliar con cualquier programa de visualizacion
Plano del lugar nuevo y castillo de Santa Pola / [Basecourt] 
Fuente BVPB, Cartoteca del Servicio Geográfico del Ejército
Presenta un plano del castillo y de la ciudad para la ubicación del primero con relación de las principales dependencias del castillo indicada por clave alfabética, mandado hacer probablemente por el Mariscal de Campo Luís Alejandro de Bassecourt, comandante general de la Provincia de Valencia durante la Guerra de la Independencia

Carta náutica, de 1813, bajo el título Plano del fondeadero del Lugar Nuevo : situado el Casto. De la Isla de Tabarca, con indicación de veriles, bajos y sondas batimétricas. (BVPB)

De las fuentes diversas destacaría la  Asociació Cultural L’Antina de Santa Pola. En su web, en el apartado Publicacions, tras 34 canciones populares que se ofrecen para su descarga, algunas compartidas con Elche, viene lo que considero el material más interesante: 
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    00 ARQUITECTURA MEDI RURAL SANTA POLA TAPES I PROLEG.PDF






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    22.06.10





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    01 ARQUITECTURA MEDI RURAL SANTA POLA ELS ALJUBS RURALS.PDF






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    02 ARQUITECTURA MEDI RURAL SANTA POLA LES ERMITES.PDF






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    03 ARQUITECTURA MEDI RURAL SANTA POLA LES TORRES DE GUAITA.PDF






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    04 ARQUITECTURA MEDI RURAL SANTA POLA DEFENSES MILITARS.PDF






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    22.06.10





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    106
Se trata de la edición digital en cuatro entregas de un libro coeditado con el Ayuntamiento de Santa Pola en el 2000.


Biblioteca digital de Santa Pola. Contiene los artículos publicados en el Libro de fiestas de Moros y Cristianos de 1997 y 1998. Una iniciativa a impulsar.

 O también a destacar las fotos de la interesante web costera y húmeda Carabassi.net... Todo el material que contiene es de interés local y de hecho la hemos citado en varias ocasiones 
Fotografías Antiguas 
Fotos aéreas del litoral del Bajo Vinalopó

http://www.santapola.com/turismo/htm/luga_fra.htm

Como material complementario, tenemos:

un interesante artículo de talasonimia en la revista La Rella:



Crónica de una excursión a la Torre de Les Escaletes

Fortificaciones Santa Pola


Torre del Tamarit, Ficha inventario de la Biblioteca de la Dirección general de Patrimoni Artístic de la GV



Finalmente, una tesis doctoral de la Universidad de Alicante, accesible a través del Repositorio Institucional Digital del Ministerio de Economía y Competitividad:
La pesquería tradicional de Santa Pola (sureste de la península Ibérica). Identificación de tácticas de pesca y estimación de índices de abundancia / A. M. Fernández González
con el siguiente jugoso resumen:
En el área comprendida entre los cabos de Palos y de La Nao (sureste de la península Ibérica) opera una flota artesanal compuesta por 109 embarcaciones distribuidas en doce puertos pesqueros. La concentración de flota y los desembarcos más importantes se localizan en el puerto de Santa Pola, donde el Instituto Español de Oceanografía recopila información de los desembarcos diarios de cada embarcación. Los datos dispraonibles son analizados para describir la pesquería y su evolución en el período 1992-2006: artes de pesca, características de la flota, composición y evolución de las capturas, esfuerzo y rendimientos de pesca. Los datos indican que la pesquería se sustenta principalmente sobre un pocas especies y grupos (Mullus spp., O. vulgaris, M. merluccius, S. officinalis y espáridos). Si bien las tácticas de pesca son numerosas, las más representativas son los trasmallos para salmonete y sepia, las soltas monofilamento para la captura de espáridos y merluza y los palangres de fondo para la captura de espáridos. Estos artes de pesca aportan más del 85% de los desembarcos totales. Mediante técnicas de análisis multivariante, los datos de desembarcos diarios de cada embarcación en el período 1994-2006 se agruparon en tipos de mareas definidos por su composición específica. Posteriormente, y cuando ello fue posible, los tipos de mareas fueron asignados a alguna de las tácticas de pesca concretas (“metiers”) que operan en la pesquería. Los criterios utilizados para esta asignación se basaron tanto en el conocimiento disponible sobre la pesquería como en la información proporcionada por un conjunto de mareas trazadoras (o semillas) de las cuales se conocía a priori la táctica de pesca correspondiente. Para las especies objetivo de cada táctica de pesca, se analizaron las variaciones de la abundancia (CPUE estandarizada) en el período estudiado mediante la aplicación de Modelos Lineales Generales (GLM). Las fluctuaciones anuales de las CPUE estandarizadas para las especies y grupos principales sugieren que las variaciones de abundancia de los recursos son relativamente importantes de un año a otro, probablemente como consecuencia de fluctuaciones naturales en las condiciones ambientales en la zona litoral donde actúan las embarcaciones artesanales. Sin embargo, a lo largo de la serie histórica no se observan tendencias definidas en las CPUEs estandarizadas para las especies y grupos analizados, excepto quizás para el pulpo y los salmonetes, aunque el período analizado no es lo suficientemente amplio como para establecer si estas tendencias se inscriben en ciclos naturales de mayor amplitud. Las variaciones estacionales de la CPUE para las diferentes especies y grupos analizados se corresponden con los cambios estacionales en la capturabilidad originados por sus ciclos biológicos. Aunque no es posible establecer conclusiones definitivas sobre el estado de explotación de los recursos, dado que ningún método de evaluación propiamente dicho ha sido aplicado, tanto los rendimientos medios por embarcación (en kg/día de pesca) como los desembarcos totales, presentan una tendencia ascendente, estos últimos a pesar de la reducción de la flota, lo cual sugiere que el nivel de explotación parece estar a un nivel sostenible. La posibilidad de explotar los diversos recursos disponibles en función de las variaciones de su abundancia explica la versatilidad de la pesca artesanal.

Fuente, descripción, resumen y acceso al documento digital

martes, 13 de noviembre de 2012

La casa Amadeo. Pervivencia de una hacienda del siglo XVIII en el campo aspense / Felipe Mejías López



De nuevo un artículo de interés local de Felípe Mejías López. En este caso la noticia de una hacienda en el campo de Aspe, propiedad de los Miralles de Imperial, sobre los que volveremos en otra entrada, ejemplo de esa pequeña nobleza ilicitana capaz de extenderse por territorios circundantes, de adaptarse a las nuevas circunstancias primero con la explotación agraria eficiente de su fincas, lejos del estereotipo del absentista y después de participar con el capital acumulado en el proceso de industrialización de finales del XIX.  De paso decir que estamos ante otro supuesto de relación directa entre ambas ciudades por encima de la actual división geográfica en comarcas y términos municipales; de hecho cierto número de entradas abordan aunque sea tangencialmente ese tema. No en vano prácticamente desde la Reconquista estuvieron sometidas a la misma jurisdicción nobiliaria hasta su transformación en municipios independientes.  

 LA CASA AMADEO 
PERVIVENCIA DE UNA HACIENDA DEL SIGLO XVII EN EL CAMPO ASPENSE / FELIPE MEJÍAS LÓPEZ
Tal vez debido a su ubicación privilegiada, junto al antiguo camino de los molinos, entre tierras de regadío y muy cerca de la confluencia de los ríos Vinalopó y Tarafa; tal vez por su pertenencia documentada durante siglos a la familia Miralles de Imperial -de origen ilicitano pero muy vinculada desde siempre con Aspe-, lo cierto es que la Casa Amadeo (también conocida como finca Mari Luz) resulta ser uno de los caseríos rurales aspenses de mayor antigüedad conservados cuya cronología puede ser contrastada mediante la documentación escrita de diversa índole que ha generado durante al menos tres siglos.
Esta documentación lo cita como una hacienda con casona y tierras cultivadas en plena producción ya en los primeros años del siglo XVIII. Si a esto añadimos el inesperado hallazgo de la que casi con total seguridad fue la campana original de su capilla, con la fecha de fundición de 1684 perfectamente visible en su copa, podemos entender la singularidad de este lugar y la necesidad de constatar al menos su existencia.

 LOS MIRALLES DE IMPERIAL, LA CASA Y SU ENTORNO
El conjunto se encuentra situado en el paraje de Quincoces, junto a la actual carretera de Alicante y al pie de una pequeña elevación a partir de la cual comienza una ligera pendiente descendente hasta el río Vinalopó, del que le separan unos 400 metros.

En la ilustración inicial, la casa desde los altos del barranco Rabosero. Junto al edificio añadido en los años cuarenta se aprecia la techumbre de la capilla, y tras ella, la de la casa.

La construcción muestra una gran complejidad estructural, fruto de lo dilatado de su existencia y de las numerosas reformas y ampliaciones sufridas. Básicamente parece responder a la tipología de casa de dos plantas, con una sola crujía paralela a fachada orientada a levante, y con un tejado a un agua vertiente a fachada[1]. Las dependencias de uso agropecuario, como bodega, almazara y corral se situaban a la espalda de la casa, presentando su acceso actual por la zona norte, donde encontramos un antiguo aljibe exento. Adosada al edificio por la parte orientada al sur se levantó la capilla (de la que más tarde hablaremos, y a la que aventuramos una cronología paralela a la de la fundición de su campana), y en los años centrales del siglo XX la estructura tipo chalet que actualmente puede observarse desde la carretera. Usos y segregaciones posteriores han añadido al conjunto incluso una pequeña fábrica.
Aunque hoy día ya no aparezca dispuesto en la fachada, sabemos que hasta hace poco todavía figuraba en ella el escudo labrado en piedra de la familia Miralles de Imperial. Dicho escudo, que también podía observarse en la casa solariega de la familia, en Elche[2], presentaba como figuras principales un espejo octogonal y un águila imperial  de alas abiertas, lo que viene a confirmar la hidalguía del apellido y el carácter de burgueses ennoblecidos que parece corresponder a los Miralles de Imperial.
Las primeras noticias relacionándolos con la casa aluden a don Máximo Miralles de Imperial, al que encontramos vendiendo una parcela de olivar y tierra blanca de esta finca en 1726[3]. Igualmente confirmamos la existencia en estos años de una bodega en la casa, por la venta que efectúa de una partida de 370 cantaros de vino por valor de 375 reales al doctor Tomás Aracil en marzo de 1729[4]. Los rendimientos proporcionados por estas tierras debieron ser extraordinarios, sobre todo gracias a la facilidad de riego que ofrecían los tres manantiales de agua dulce existentes en la heredad y que ya en 1726 el concejo de Elche andaba proyectando canalizar para satisfacer las necesidades de la ciudad[5]. Estas fuentes, todavía identificables sobre el terreno a pesar del tiempo transcurrido[6], volvieron a interesar al consistorio ilicitano cuando, ya avanzado el siglo, se comenzó por fin el estudio definitivo de canalización de las aguas de la fuente de Barrenas por parte del arquitecto aspense José Gonzálvez de Coniedo. En el informe levantado al respecto en agosto de 1782 se contemplaba la posibilidad de sustituir la fuente de Barrenas por los afloramientos de agua existentes en la finca del entonces propietario Pedro Miralles de Imperial (nieto de Máximo). Veamos su ubicación:
"(...) se enquentran tres fuentes que la una de ellas fluye al arrimo de la acienda (sic) de D. Pedro Miralles, y se llama la fuente de la Texa. Otra que se halla a unos veinticinco pasos de la que antecede, otra a la distancia de trescientos pasos y se llama la Fuente del Baladre cuyas tres fuentes producen unas con otras, tres texas de agua que es al respecto de una texa cada una cuya agua es dulce y de muy buena calidad y creemos ser bastante para surtir este pueblo (...)"[7].
Aunque al final la canalización comenzó a construirse en el manantial de Barrenas (bajo la actual carretera de Monforte, en el margen izquierdo del Río Tarafa), el trazado del acueducto delineado por Gonzálvez de Coniedo cruzaba de norte a sur la finca. El detallado proyecto de ejecución de la obra nos permite conocer con precisión los lindes antiguos de la propiedad y el recorrido -soterrado- de la canalización, que viene a pasar unos cincuenta metros por delante de la fachada principal de la casa, cruzando la carretera "(...) en donde se deve (sic) cubrir con una bóveda de Rosca con buenas losas para que el golpeo del camino no la destruya (...)"[8]hacia el barranco Rabosero.
El Ayuntamiento de Elche compró a Pedro Miralles de Imperial y Tárrega el 9 de diciembre de 1785 las tres tahúllas y tres ochavas de tierra necesarias para el soterramiento del canal (quinientas ochenta y dos brazas de longitud por una y media de anchura), valorándose éstas en 3.000 reales de vellón. Se le ofreció la posibilidad de variar en cualquier momento el curso del canal, mudándolo a la parte de poniente de la casa, pero parece ser que no hizo uso de este derecho. Sabemos por este escrito que la propiedad comprendía entonces una extensión de 479 tahúllas con "(...) diferentes plantados de viña, olivos y otros frutales (...) con su casa de habitación, cubo, bodega y descubierto de ganado (...)", y que cruzando la carretera, abarcaba tierras de secano y plantaciones de higueras junto al barranco Rabosero[9].  
Durante todo el siglo XIX, la casona siguió formando parte de la familia. Al heredero del anterior, Pedro Miralles de Imperial y Vaillo de Llanos, le sucedió a su vez en la propiedad su hijo Amadeo Miralles de Imperial, ya residente en Aspe por su matrimonio con la aspense doña Plácida Gumiel. Desde entonces, la memoria colectiva aspense le ha adjudicado su nombre a la casa. La figura de Amadeo aparece relacionada junto a la de los cosecheros y productores de vinos más importantes de la localidad, muchos de los cuales -incluido él mismo- acabarían ocupando cargos de responsabilidad política en el consistorio aspense, como así ocurrió en 1870 o 1875[10].
Zona norte del edificio, con el aljibe y el acceso a la bodega.

Vista de la balsa donde se recoge el agua del pozo de la finca, situado a la izquierda de la imagen, junto a la palmera.
Finalmente la casa fue vendida en 1942 por su sobrino nieto, Julián Miralles de Imperial y Barrie[11], al conocido industrial aspense Julio Cervera Alonso, quién efectuó importantes reformas, ampliándola notablemente y restaurando por completo la antigua capilla.

Fachada de la capilla. Obsérvese el añadido de obra moderna de ladrillo desde media altura. 
LA CAPILLA Y SU CAMPANA
Se trata de una pequeña construcción de mampostería con cubierta plana y cámara superior con tejado a un agua lateral. Aparece adosada al muro sur de la casa, con una orientación este-oeste. Lo modesto de su estructura y dimensiones -no olvidemos que se trata de una capilla de uso privado en un ámbito rural- no le resta un ápice de valor, por cuanto supone ser la única edificación de carácter religioso originaria del siglo XVII conservada en el campo de Aspe. Presenta una fachada de 3,75 metros de anchura desprovista de toda decoración, con ingreso de medio punto de 1,12 metros de luz y 2,51 metros de altura. El hastial aparece enmarcado por dos pilares que, dejando un vano central para alojar la actual campana, se prolongan hasta lo que fue una espadaña, hoy desaparecida. Tanto esta elevación desde media altura como la campana (que no presenta epigrafía ni grabados) parecen obra reciente; posiblemente se correspondan con la reforma realizada en los años cuarenta del siglo pasado.
Interior de la capilla, con retablo y escudo de la orden del Carmen.  
El interior, de una gran sencillez compositiva, dispone una única sala de algo más de 5 metros de profundidad, 2,9 metros de altura y 2,8 metros de ancho. Al fondo, sobre testero plano y enmarcado por un arco triunfal de escayola sobre columnas exentas, se dispone un pequeño retablo igualmente de escayola con un nicho central de arco apuntado albergando a la Virgen del Carmen. En el interior del altar, que muestra en la predela el escudo de la orden carmelitana entre pilastras, se dispuso en algún momento una reliquia, de la que no se ha podido averiguar nada más aparte de su existencia. Tras el molduraje de la cornisa incurvada del ático aparece la inscripción "J. Llopis. Novelda 1943".
Parece claro que la decoración actual de la capilla se realizó íntegramente en ese año sobre la estructura anterior. El espesor de más medio metro de los muros, y su fábrica de mampostería trabada con mortero de cal, claramente diferentes del ladrillo hueco de factura moderna de la parte superior de la fachada, hacen pensar que durante la última reforma pudo respetarse parte de la construcción original. La restauración de este pequeño oratorio contó con el colofón de la visita de nuestro paisano, el obispo de Badajoz don José María Alcaraz Alenda, quien bendijo la obra.
Sin embargo, lo verdaderamente destacable del conjunto, y tal vez el motivo principal de este artículo, es la identificación de la campana primitiva de la capilla. Esta campana todavía se conserva y ha sido localizada de forma accidental, casi por casualidad[12].
Aspecto actual de la primitiva campana con sus rótulos y la fisura. 
Es una pieza de bronce de 28 centímetros de diámetro en el pie y 15,2 cm en la parte superior, con una altura de 22,6 cm (29,6 con la corona) y un grosor máximo de 18,5 milímetros medido en la boca, descendiendo a 6,2 mm en el tercio, donde presenta la falta de un pedazo. Su peso oscila entre los 13 y los 14 kg[13], según se incluyan o no los herrajes -que todavía conserva- para abrazar el yugo. Carece de melena y de badajo, y muestra una grieta de uso que cruza el tercio, medio, medio pie y pie, aumentada por lo que parecen ser marcas antiguas de taladros (tal vez intentos de cuarteo para su refundición). Pese a estas mermas, puede considerarse una pieza de gran belleza con un aceptable estado de conservación.

En cuanto a la epigrafía y decoración, muestra dos bandas con caracteres en letra capital romana:
La corona con los anclajes para la melena.
  • La leyenda superior la circunda totalmente y aparece enmarcada por un doble bocel. Ubicada entre el hombro y el tercio, muestra la frase "AVE MARIA GRASIA PLENA " con una doble cruz entre griega y flordelisada[14]. El pedazo faltante ha hecho desaparecer la letra G y parte de la R, pero sin afectar a la legibilidad ni al sentido final de la frase.  
  • La inferior, situada sobre el medio pié y atravesada por la fisura sin llegar a dañar la inscripción, indica la fecha de fundición: "ANNO 1684"No se ha podido localizar marca de fábrica ni el sello del campanero, algo bastante extraño, aunque tal vez puedan existir en la parte superior junto a la corona, donde aparecen costras de cal con restos de pintura y pigmentos que podrían ocultarla. Tampoco se descarta la posibilidad de que figurase impresa en el pedazo desaparecido.
Detalle del motivo decorativo a modo de cruz.
Son perfectamente visibles sobre el bronce el perímetro y las marcas dejadas sobre el molde original de barro por las tablillas de madera utilizadas para grabar los motivos en negativo. Fundida mediante la técnica de la cera perdida, pudo ser obra de algún maestro campanero ambulante, algo muy habitual en aquellos años. El análisis comparado de sus tipos y marcas con los de otras campanas de la comarca podría arrojar alguna luz sobre su autoría, aunque puede aventurarse la hipótesis, dada la cercanía en el tiempo y ciertas similitudes epigráficas con la antigua campana Nieves de nuestra iglesia, de que pudiera pertenecer a la misma mano que fundió las campanas para la iglesia del Socorro en 1664, o quizá a algún fundidor ilicitano al que requiriesen sus servicios los Miralles de Imperial.
Comienzo de la leyenda. Nótese la técnica de impresión
sobre el molde de barro con pequeñas cartelas cuadrangulares. 


AGRADECIMIENTOS
A Jaime Campello Antón y Dolores Abellán Suárez, actuales propietarios de la Casa Amadeo, por su hospitalidad y gentileza al ofrecerme todo tipo de facilidades durante la visita a la finca.
A Aurelio Almodóvar González, por hacer honor una vez más a la calidad humana de su familia y dejarme disponer del tiempo y el espacio necesarios para trabajar con la campana como lo hubiera hecho en mi propia casa.
A Mari Luz Cervera Alcaraz mi gratitud más sincera por su comunicación telefónica aportando algunos jugosos datos acerca de la capilla.
A Gonzalo Martínez Español por sus desvelos en proporcionarme hasta última hora la mejor información posible acerca de la familia Miralles de Imperial. Sin su colaboración desinteresada este artículo habría resultado notablemente disminuido.
A Ginés Martínez Martínez por su buen hacer de fotógrafo paciente, siempre dispuesto y profesional.




[1] Para una visión más completa acerca de la tipología estructural de las casas de campo en el ámbito valenciano, puede consultarse la obra de J. Miguel del Rey Aynat (1998): Arquitectura Rural Valenciana. Tipos de casas dispersas y análisis de su arquitectura. Valencia, Consellería de Cultura, Educació i Ciencia.
 [2] Actualmente desaparecida, se encontraba muy cerca de la Basílica de Santa María, en el solar hoy ocupado por las dependencias de la Mutua Ilicitana. Pueden verse reproducciones de este escudo en el artículo de Jaime Pomares Perlasia Rancias estirpes ilicitanas, publicado en 1943 en la revista Festa d'Elx. También en el Tomo III de los Índices de Cabildos y Sitiadas elaborados a principios del pasado siglo por el que fue cronista de Elche Pedro Ibarra Ruiz, actualmente depositados en el Archivo Histórico Municipal de Elche.
 [3] (A)rchivo (H)istórico (M)unicipal de (N)ovelda. Protocolo del notario Del Pilar. Año 1726, folio 11-v.
 [4]AHMN. Protocolo del notario Del Pilar. Año 1734, folio 16.
 [5]El proyecto se encargó a los maestros de obras alicantinos Juan Bautista Guedea y Joseph Terol el Menor, redactándose los capítulos con las condiciones de ejecución del canal el 16 de octubre de ese año. En ellos "(...) el Maestro que arrendasse dicha obra tenga obligación de conducir el agua de la fuente que llaman del Baladre que esta bajo de la Hazienda de Dn. Máximo Miralles sita en el termino de Axpe (...)" Archivo Histórico Municipal de Elche. Signatura 3-5. Capítulos con los quales se ha de Arrendar la conducción de las aguas dulces para las fuentes de la Villa de Elche. 16 de octubre de 1726. Finalmente se desestimó la obra, que había sido presupuestada en 4.000 doblones de 40 reales valencianos.
 [6]En la visita realizada a la finca, el actual propietario pudo ubicarnos con bastante precisión los afloramientos de agua; la situación de cada uno de ellos coincide con las descripciones que de los mismos se hicieron en el siglo XVIII. A día de hoy se mantiene en explotación un antiguo pozo situado a unos 200 metros de la casa hacia el norte. Este pozo, que hace años sustituyó la tracción animal de su noria por un motor de bombeo, vierte el agua extraída a una vieja balsa circular de mampostería.
[7]Informe de peritos referente a la bondad de las aguas que manan de las fuentes de Barrenas, Miralles, Baladre y otras, y de su cantidad, para el surtido de esta villa de Elche, de orden del M.I. Ayuntamiento. Cabildo extraordinario de 23 de agosto de 1782, recogido en la obra de Pedro Ibarra Ruiz (1926): Aguas dulces de Elche. De Barrenas a Romero. Elche, pp. 46 y 47.
 [8]"Año de 1783. Presupuesto del costo de las obras necesarias para la conducción del agua dulce pedido por el Ilmo. Sr. Obispo D. José Tormo de Juliá a los arquitectos D. Miguel Francia y D. José Gonzálvez Coniedo". Archivo Histórico Municipal de Elche, Libro de Aguas, signatura 2-5.
 [9]Ibarra Ruiz, Op. cit. pp. 70 a 75.
 [10]Algunas noticias y anécdotas referentes a la casa y a su actividad política aparecen en la obra de Manuel Cremades Cremades (1966): Aspe, Novelda y Monforte. Alicante. Véanse las páginas 108, 129, 146, 149, 153 y 156.
 [11]Puede seguirse la genealogía completa de la familia Miralles de Imperial gracias al manuscrito conservado en el Archivo Municipal de Elche "Genealogías Ilicitanas", elaborado hacia 1890 por Luis Gonzaga Llorente.
 [12] Sus actuales propietarios, la familia Almodóvar González, recuerdan haberla visto desde siempre colgada en el patio de la antigua fábrica de muebles que poseen en la calle Castelar, donde se hacía sonar como indicadora de los períodos de trabajo y descanso de los operarios. Sin embargo, la tradición oral que la familia ha ido trasmitiendo durante años señala que procedía de una capilla ubicada junto a una casa de campo en la partida de Quincoces, muy cerca del río y de la carretera, y esta casa no puede ser otra sino la Casa Amadeo. Es más, conociendo la estrecha amistad que unía a la familia Cervera con los Almodóvar, especialmente a Julio Cervera con Roberto Almodóvar, es fácil deducir que esta campana pudo ser un obsequio de su anterior propietario.
 [13]Cumple casi a la perfección la regla para las proporciones de las campanas fundidas en Occidente, vigente desde principios del siglo XIV: la altura de la campana sin corona debe equivaler al 80% de su diámetro, y su altura con corona debe ser igual a su diámetro. Igualmente se ajusta a la fórmula para el cálculo de su peso: (Diámetro en metros)3*579.
 [14] Resulta cuando menos curiosa la forma de escribir la palabra "GRASIA" con s en lugar de con t, como correspondería por tratarse de un texto en latín. En cualquier caso, es descartable la posibilidad de error por parte del campanero.